Se desnuda Sydney Sweeney para promocionar una app deportiva
Parece que todo lo que toca la actriz Sydney Sweeney (Spokane, Washington, 28 años) acaba convirtiéndose en polémica y tema de conversación en redes. Tanto ella como las empresas con las que colabora son conscientes del poder que tiene la intérprete y de cómo, a pesar de las críticas, el resultado termina siendo positivo en términos económicos, aunque no siempre de imagen. En su última campaña publicitaria, Sweeney se ha aliado con Novig, una nueva “aplicación de apuestas deportivas y marketing predictivo para aficionados al fútbol americano, béisbol, fútbol, tenis y más”. Pero no es un anuncio más. En la campañana lanzada este miércoles, aparece completamente desnuda encima de una canasta de baloncesto, tumbada en una mesa, jugando a hockey sobre hielo… Son los balones, la equipación de fútbol americano y su pelo los que evitan, de manera perfectamente medida, que se vea más de lo necesario.
Ha sido la actriz quien ha compartido el vídeo en su Instagram, donde acumula casi 26 millones de seguidores. En menos de 24 horas, la publicación cuenta con más de 762.000 Me gusta y más de 15.000 comentarios. “Solo deportes”, escribe en el post. “La campaña se centra en una idea divertida. El concepto es sencillo: dejar de lado el ruido y centrarse por completo en el deporte. La campaña plasma esa idea con confianza, humor y un toque lúdico”, afirma Sweeney en un comunicado recogido en Variety.
“¿Crees que sabes de deportes? Demuéstralo. Novig es solo deporte. Por eso querían mostrar solo deportes”, dice la actriz, sentada en la canasta de baloncesto. A continuación, aparece una sucesión de planos de ella en los que sigue apareciendo desnuda, en los que lleva diferentes accesorios deportivos y repite la misma palabra: “Deportes”. La idea del anuncio es sencilla: dejar claro que en la plataforma solo va a haber contenido deportivo. Entonces, ¿hace falta que la actriz aparezca desnuda? Este es el debate que se ha generado en redes sociales y que vuelve a ponerla en el foco. También aclara que “no se apuesta a guerras ni muertes, ni se habla de política”, en referencia a otros mercados de predicción populares en Estados Unidos como Polymarket.
Las críticas no solo van dirigidas al hecho de que aparezca desnuda; también se cuestiona que la intérprete utilice su fama y su poderoso altavoz para convertir las apuestas deportivas en algo aspiracional. Y es que no solo es la imagen de marca; también se ha anunciado que entra a formar parte como socia estratégica y accionista. Y sobre todo ello sobrevuela además su actual pareja, el exrepresentante y manager musical Scooter Braun, quien desde que abandonó su trabajo en la industria musical se ha ido acercando cada vez más al mundo de los deportes.
Desde que Sweeney se convirtió en una estrella de Hollywood tras su participación en la serie Euphoria en 2019, ha ido protagonizando una polémica tras otra. Pero ha sido en este último año donde ella y su equipo parece que se hayan apropiado de la célebre frase “que hablen bien o mal, pero que hablen”. En mayo de 2025, la intérprete se convirtió en la imagen de la marca de productos de cuidado corporal Dr. Squatch. Lejos de ser una promoción más, sacó junto a ellos una gama de jabones: un producto realizado con “su agua de baño real”. “Cuando tus seguidores comienzan a pedir tu agua de baño, puedes ignorarlo o convertirlo en una barra de jabón Dr. Squatch. Es extraño de la mejor manera, y me encanta que hayamos creado algo que no solo es inolvidable, sino que realmente huele increíble y funciona como cualquier otro producto”, afirmó entonces sobre un producto enfocado en hombres para el que protagonizó una campaña en la bañera.
Solo unas semanas después, otro anuncio viral fue todavía más polémico. La actriz protagonizaba una campaña de American Eagle, tras la que fue acusada de difundir supuestos mensajes de “apología nazi” y ser “una oda a la supremacía blanca”. ¿El motivo? En el comercial de la marca de ropa, una voz en off dice: “Sydney Sweeney tiene buenos genes”, mientras ella tacha la palabra “genes” del cartel y en su lugar escribe “vaqueros”. Las palabras jeans y genes, en inglés, se pronuncian exactamente igual. En otro de los vídeos promocionales, la protagonista de La asistenta afirmaba que “los genes se transmiten de padres a hijos y a menudo determinan rasgos como el color del pelo, la personalidad e incluso el color de los ojos”. Un anuncio que incluso el presidente Donald Trump alabó y que provocó la subida en Bolsa de American Eagle. “Sydney Sweeney, registrada como republicana, tiene el anuncio ‘MÁS POPULAR’ que hay”, afirmó el mandatario estadounidense en su red social TRUTH.
Después de unos meses de discreción, otra de sus estrategias de marketing volvió a ponerla en la palestra, incluso llegando a suponerle un problema legal. Con el objetivo de promocionar su nueva marca de lencería, SYRN, se subió, junto a un equipo de grabación, al letrero más famoso del mundo: el cartel de Hollywood. Vestida con una sudadera oscura con capucha, llegó hasta el cartel y colgó de él varios de sus sujetadores de una línea que, por aquel entonces, todavía no había visto la luz. En el vídeo, que en este caso no fue publicado por ella en un primer momento, se la veía pasear entre las letras e incluso trepar por uno de sus andamios para colocar los sostenes. Un acceso prohibido y para el que se necesita una autorización muy específica y complicada de conseguir. “La producción en la que participaron Sydney Sweeney y el letrero de Hollywood no fue autorizada por la Cámara de Comercio de Hollywood. No tuvimos conocimiento previo de ella”, dijo el presidente y director ejecutivo de la misma, Steve Nissen. Ese incidente por ahora no ha traído consecuencias, pero sí muchos likes. “Quería crear un lugar donde las mujeres puedan moverse entre todas las diferentes versiones de quiénes somos”, dice en la web de su marca de lencería la actriz, quien en el pasado ha sido sexualizada en numerosas ocasiones —llegando a denunciarlo públicamente—.
