Manufactureras de exportación avalan reforma a inversión extranjera, pero ponen foco en tiempos

Manufactureras

El sector empresarial ve con buenos ojos que México refuerce la revisión de las inversiones extranjeras por razones de seguridad, como propone la reforma a la Ley de Inversión Extranjera de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero pide que los nuevos controles no retrasen los proyectos que buscan instalarse en el país.

Salvador Maese, presidente de Index Mexicali, explicó que las empresas han analizado la propuesta y consideran que México se está moviendo en la misma dirección que otras economías, donde la seguridad y la geopolítica tienen cada vez mayor peso al momento de evaluar el origen de las inversiones .

“Ahora sí, la geopolítica también nos da el elemento de que eso está sucediendo en todo el mundo, no nada más en México”, señaló.

La iniciativa de Sheinbaum busca formalizar criterios de seguridad dentro de la revisión de determinadas inversiones extranjeras y ampliar la participación de dependencias del gobierno federal en la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras.

Para Maese, contar con este tipo de controles es razonable. Incluso consideró necesario que México tenga herramientas para identificar inversiones que puedan utilizar al país para actividades ilícitas.

“Sí es muy importante que también empresas extranjeras no vayan a utilizar a México como un trampolín también para delincuencia organizada, lavado de dinero, etcétera. Entonces, estamos de acuerdo”, dijo.

Desde su perspectiva, parte de esa vigilancia ya se realizaba, aunque ahora el gobierno busca formalizarla. Por eso, el sector empresarial estará atento a la manera en que se implemente el nuevo mecanismo.

“Yo creo que eso siempre se ha revisado, pero ahora lo quieren formalizar. Vamos a ver cómo funciona, vamos a ver los primeros pasos. Esperemos que sea muy ágil”, agregó.

Cumplir con los tiempos

La principal preocupación empresarial está en que una revisión adicional no termine por alargar los procesos para concretar inversiones.

Maese puso el foco en los plazos previstos para las operaciones que deberán pasar por el nuevo esquema. Consideró que, mientras las autoridades cumplan con los tiempos establecidos para resolver los proyectos de gran tamaño y aquellos relacionados con sectores estratégicos, el mecanismo no tendría por qué convertirse en un obstáculo.

“Con que no se detengan los 30 días de las inversiones de más de 2,000 millones de pesos o 90 días para las inversiones por sectores estratégicos, mientras se cumplen los tiempos, creo que no debe haber problema”, afirmó.

El señalamiento ocurre mientras el gobierno federal intenta facilitar la llegada de capital mediante instrumentos vinculados con el Plan México. Maese recordó que ya funciona una ventanilla única federal para acompañar proyectos de inversión y aseguró que, de acuerdo con un reporte presentado al sector empresarial, 19 inversiones ya habían ingresado por esa vía.

La incorporación de un nuevo filtro, por tanto, plantea el reto de hacer compatibles dos objetivos: revisar con mayor profundidad determinados capitales y, al mismo tiempo, reducir los obstáculos para quienes buscan invertir.

“Necesitamos las reglas, pues ya todas las que vayan a venir para el Plan México”, sostuvo Maese.

Capital extranjero y mexicano

Para el dirigente empresarial, la reforma también abre la oportunidad de actualizar la manera en que México concibe la inversión extranjera y buscar una mayor vinculación con el capital nacional.

Maese consideró que el modelo ideal no necesariamente pasa por empresas financiadas exclusivamente con recursos provenientes del exterior, sino por proyectos en los que participen inversionistas de distintas nacionalidades junto con socios mexicanos.

“Tenemos que promover que la inversión extranjera se vincule con la inversión nacional. Creo que lo ideal es tener empresas multinacionales, donde haya accionistas mexicanos, americanos, o mexicanos, europeos; creo que esa es la combinación”, señaló.

La estructura de las inversiones también ha cambiado, ya que los nuevos negocios dependen cada vez menos de un solo inversionista y más de la participación conjunta de empresas, fondos y distintos grupos de capital.

“Ahorita es raro que una persona abra un negocio por sí sola, son colectivos de intenciones, de fondos, de inversiones, y es lo que está moviendo más rápido la generación de fuentes de empleo”, dijo.

Bajo esa escenario, Maese considera que la actualización de la Ley de Inversión Extranjera puede convivir con la estrategia para atraer capital, siempre que las nuevas revisiones tengan reglas claras y tiempos definidos.

La postura empresarial no es, por ahora, de rechazo al nuevo filtro. El respaldo está acompañado de una condición: que la seguridad no termine por añadir otra capa de trámites que reste velocidad a las inversiones que el propio gobierno busca atraer mediante el Plan México.