Con cartas y visitas domiciliarias, despachos de cobranza buscan encontrar a deudores que no registren línea telefónica
Las primeras cifras de usuarios que han registrado sus líneas telefónicas redujeron la preocupación de los despachos de cobranza ante el riesgo de que un mayor número de deudores se vuelva ilocalizable y deje de pagar sus créditos pendientes.
De acuerdo con Alan Ramírez, presidente de la Asociación de Profesionales de Cobranza y Servicios Jurídicos (APCOB), actualmente el sector se encuentra en un escenario reservado, con una pérdida potencial de cobranza de entre 8 mil 500 y 16 mil 500 millones de pesos, por usuarios con deudas que no registren sus líneas y no se puedan localizar.
“No somos optimistas, pero tampoco pesimistas. Nos mantenemos en un escenario reservado porque vemos bastante favorable que la gente esté diciendo: ‘sí, reactivo mi línea’, y ahorita potencialmente significa que también están abiertos a recibir una llamada de cobranza para poder tener esa asesoría, ese acercamiento con la entidad de crédito que les otorgó el préstamo”, explicó en entrevista con Expansión.
Ramírez señaló que la reconexión de las líneas ha permitido alejarse del escenario más adverso, que contemplaba pérdidas por hasta 28 mil 600 millones de pesos de créditos que podrían dejar de cobrarse. Sin embargo, advirtió que el sector todavía deberá evaluar el comportamiento durante los próximos meses, debido a que las llamadas telefónicas representan uno de los principales canales para contactar a los clientes.
¿Cómo buscarán a clientes morosos los despachos de cobranza?
Ante la posibilidad de que un número considerable de usuarios no registren nuevamente sus líneas telefónicas, los despachos de cobranza preparan estrategias para localizar a los deudores mediante canales distintos a las llamadas.
Una de las alternativas será adelantar las visitas domiciliarias, que actualmente suelen utilizarse para cuentas con varios meses de atraso. También podrían recuperar herramientas que habían perdido relevancia, como las notificaciones por correo postal.
“La visita domiciliaria será uno de los canales que seguramente se tendrán que adelantar y canales que a lo mejor pensábamos que eran obsoletos seguramente también van a tener un impacto mayor como las cartas. Estas famosas notificaciones postales que te llegaban a tu casa diciendo paga seguramente también serán parte de las estrategias que estaremos buscando”, detalló.
Los despachos también confían en que algunos usuarios mantengan activo su servicio de WhatsApp, aun cuando no conserven su línea telefónica, por lo que este canal podría adquirir una mayor relevancia para establecer contacto y negociar el pago de los créditos vencidos.
El cambio en las estrategias ocurre mientras los despachos observan un incremento en la morosidad, particularmente en los créditos al consumo, como tarjetas de crédito y préstamos de nómina.
Ramírez explicó que una parte de los usuarios está utilizando estos productos para cubrir gastos cotidianos, como compras de supermercado, en lugar de recurrir a ellos únicamente para gastos extraordinarios. Esta situación puede llevar a que los consumidores acumulen pagos mínimos y, ante algún imprevisto, dejen de cubrir sus obligaciones.
El representante de APCOB advirtió que una menor capacidad para contactar a los deudores podría elevar los niveles de morosidad y, eventualmente, incrementar el riesgo para las instituciones financieras.
El impacto podría ser mayor para bancos digitales y fintechs, debido a que sus modelos de negocio dependen en mayor medida de los canales móviles para comunicarse con sus clientes.
“Si no contactamos a los clientes, seguramente las negociaciones no se van a poder dar y esto va a implicar que los índices de morosidad en los clientes financieros aumenten”, señaló.
Morosidad en aumento
En días recientes, la Asociación de Bancos de México (ABM), reconoció que la morosidad en el sector registra aumentos, debido principalmente al buen ritmo de colocación de crédito que vive el país.
De acuerdo con el presidente de la ABM, Emilio Romano, el alza en morosidad es razonable, sin que hasta el momento represente señales de alerta para las instituciones bancarias.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) el índice de morosidad del crédito al consumo se ubicó en 3.34% a junio de 2026, frente a 3.02% del mismo mes de 2025. La cartera bancaria total está en 2.3%.
Sobre la posibilidad de que el impago de créditos crezca ante la falta de registros de líneas telefónicas, la ABM dijo que hay confianza en que los usuarios reconsideren y, en consecuencia, mantengan el pago de sus compromisos financieros.
“Lo hemos estado analizando de forma muy directa. Todavía creo que es prematuro la información que estamos viendo y creo que la lectura todavía no es completa. Al momento todavía no se ve algún impacto. Entiendo que el índice de renovación es alto y la estabilidad en la facturación de las empresas se sigue viendo”, dijo el vicepresidente de la ABM, Pablo Elek.
