IMSS reconoce fauna nociva en clínica de Matamoros tras denuncias de plaga de pulgas y garrapatas

IMSS reconoce

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reconoció la presencia de”fauna nociva” en la Unidad de Medicina Familiar y Unidad Médica de Atención Ambulatoria (UMF/UMAA) No. 39 de Matamoros, Tamaulipas, luego de que trabajadores denunciaran una plaga de pulgas y garrapatas, así como riesgos sanitarios para el personal y los derechohabientes.

En un comunicado, el instituto señaló que personal de Conservación detectó fauna nociva asociada a mapaches que rondan en el exterior de la unidad, por lo que se aplicaron de manera inmediata los protocolos de seguridad e higiene establecidos. El IMSS aseguró además que no tiene registros de afectaciones a pacientes o trabajadores derivadas de esta situación.

Asimismo, indicó que diariamente se realizan labores de limpieza, desinfección y control de fauna nociva para garantizar la seguridad de usuarios y personal. Añadió que la dirección de la unidad, en coordinación con el área de Conservación, reforzará las medidas preventivas para evitar la propagación de este tipo de fauna.

El IMSS también informó que la unidad médica cuenta con un contrato vigente para fumigación y control de fauna nociva, el cual se ejecuta periódicamente conforme a un programa establecido, además de acciones inmediatas cuando se detecta alguna situación de riesgo.

La respuesta de la institución ocurrió después de que trabajadores de la UMF No. 39 denunciaran condiciones insalubres en el centro de trabajo y solicitaran la intervención de autoridades sindicales mediante dos escritos fechados a finales de junio, difundidos en medios de comunicación y redes sociales.

De acuerdo con dichos documentos, el personal reportó riesgos “para la salud laboral y de los derechohabientes” derivados de “la presencia de fauna nociva” y de fallas en el sistema de aire acondicionado de la unidad.

Los trabajadores señalaron que la problemática relacionada con pulgas y garrapatas se ha presentado desde hace aproximadamente una década en distintas áreas de la clínica y afirmaron que “durante los dos últimos años se ha observado que los procesos de fumigación y control de plagas han sido insuficientes”.

Según los escritos, al menos siete trabajadores habrían resultado afectados por la presencia de pulgas y garrapatas. Entre los casos mencionados se encuentran una enfermera auxiliar y una nutrióloga que habrían sido diagnosticadas con la enfermedad de Lyme y rickettsiosis. Además, el personal aseguró que cinco trabajadores pensionados presentaron afectaciones “por enfermedades relacionadas con padecimientos por esta fauna nociva”.

En los documentos se mencionan “antecedentes documentados” de trabajadores que presentaron “cuadros clínicos graves que han comprometido su estado de salud”.

Como respaldo de la denuncia, los trabajadores anexaron fotografías en las que se observan insectos adheridos a cintas adhesivas y otros resguardados en bolsas de plástico con fecha y hora de localización.

“Esta situación afecta incluso áreas críticas como quirófano, donde mantener condiciones adecuadas es indispensable para garantizar la seguridad de los pacientes, la adecuada realización de los procedimientos quirúrgicos y la prevención de posibles riesgos de contaminación”, señalaron.