Tu emoción tiene nombre…y también una flor
El curioso lenguaje de las emociones según el Dr. Bach
¿Y si esa impaciencia que te caracteriza, ese miedo que no sabes explicar o esa necesidad de tenerlo todo bajo control tuvieran una flor como espejo?
Hay personas que necesitan que todo esté bajo control. Otras imaginan siempre el peor escenario. Algunas viven con tanta prisa que esperar cinco minutos les parece una eternidad. Y están quienes escuchan los problemas de todo el mundo… pero jamás cuentan los propios.
¿Te identificas con alguna?
Hace casi cien años, un médico inglés llamado Edward Bach observó algo que cambiaría para siempre su manera de entender el bienestar: detrás de muchas personas no solamente había síntomas, sino también emociones, pensamientos, miedos, hábitos y formas particulares de enfrentarse a la vida.
Su búsqueda lo llevó hacia la naturaleza y, particularmente, hacia las flores.
Así nació uno de los sistemas de esencias florales más conocidos: las Flores de Bach, que son preparados homeopáticos que se consumen por vía oral y tienen la función de armonizar la(s) emoción(es) que se encuentren desequilibradas.
Y lo más interesante es que, dentro de este universo de 38 flores, cada una representa simbólicamente un estado emocional diferente.
En otras palabras…
Tu personalidad podría tener una flor.
Imagina que estás haciendo fila y la persona que tienes delante tarda una eternidad.
¿Tú qué haces?
¿Comienzas a mirar el reloj?
¿Piensas que podrías hacerlo todo mucho más rápido?
¿O simplemente sacas el teléfono y esperas tranquilamente?
Si tu respuesta fue algo parecido a:
“¡Yo no puedo esperar! ¡Me desespero!”
quizá quieras conocer a… Impatiens, que es una de las flores más reconocibles del sistema de Bach.
Se relaciona con la impaciencia, la prisa y la dificultad para tolerar ritmos más lentos.
Es la energía de quien quiere que las cosas sucedan rápidamente.
Personas que suelen pensar, trabajar o hablar a gran velocidad pueden identificarse con este patrón.
¿Te reconociste?
Entonces quizá acabamos de encontrar una pista sobre tu “flor”.
Hay 37 flores más que pueden ayudarte a encontrar el equilibrio.
Quizá no eres impaciente.
Quizá eres de esas personas que antes de tomar una decisión necesitan preguntarle a cinco personas qué opinan.
En ese caso, Cerato podría despertar tu curiosidad.
O tal vez eres de quienes viven preocupados por sus seres queridos.
Tu mente funciona así:
“¿Ya llegó?”
“¿Estará bien?”
“¿Por qué no contesta?”
“¿Y si le pasó algo?”
Entonces probablemente querrás conocer Red Chestnut.
¿Eres de los que constantemente piensa:
“Algo malo puede pasar”?
NO SOMOS UNA SOLA FLOR
No somos una etiqueta.
No somos “la persona Impatiens”, “la persona Mimulus” o “la persona Cerato”.
Podemos atravesar diferentes etapas emocionales.
Quizá hace diez años eras una persona extremadamente segura y hoy estás atravesando una etapa de dudas.
Quizá antes tenías paciencia infinita y ahora la vida te tiene corriendo de un lado para otro.
Las emociones se transforman.
Y nosotros también.
Por eso, la selección de las flores se realiza idealmente a partir de lo que la persona está viviendo y sintiendo en ese momento, no solamente a partir de un rasgo de personalidad.
Elegir una flor no debería consistir simplemente en leer una descripción y decir “¡esa soy yo!”.
Se trata de observarse.
Preguntarse:
Ahí comienza el verdadero viaje.
DESCUBRE TU FLOR
Si este artículo despertó tu curiosidad, el siguiente paso es conocer las 38 Flores de Bach, descubrir qué emoción representa cada una y explorar cuál podría acompañarte en este momento de tu vida.
Porque cuando cambias la manera de mirar lo que sientes, también puedes comenzar a descubrir nuevas maneras de vivirlo.
Si te interesa conocer más consúltame: 44 42 42 98 63
