Pimiento, arándano, pepino y calabacita enfrentan presión de EU por el T-MEC

Pimiento, arándano

El tomate y la fresa dejaron de ser casos aislados dentro de la creciente presión comercial que enfrenta el campo mexicano en Estados Unidos. Los productores agrícolas de Florida también mantienen en la mira al pimiento morrón, el arándano, el pepino y la calabacita, cuatro cultivos en los que atribuyen su pérdida de mercado al avance de las importaciones procedentes de México.

La advertencia cobra relevancia después de que Estados Unidos impuso una cuota antidumping al tomate mexicano en 2025 y, hace unos días, emitió una determinación preliminar contra la fresa de invierno, con márgenes de entre 3.37% y 5.28%. Para los agricultores de Florida, ambas medidas representan avances en una disputa más amplia por recuperar mercado durante los meses en que sus cosechas coinciden con las mexicanas.

El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) advirtió que el caso de la fresa puede convertirse en el principio de una cadena de restricciones contra otros productos del campo. El organismo considera que la resolución preliminar estadounidense establece un precedente preocupante, pues permite analizar por separado las exportaciones correspondientes a una temporada específica, aunque el producto sea el mismo durante todo el año.

Ese riesgo ya tiene nombres. México exporta en conjunto alrededor de 3,151 millones de dólares anuales de pimiento, arándano, pepino y calabacita, y cerca de 96% de esas ventas tiene como destino Estados Unidos. La elevada dependencia del mercado estadounidense vuelve especialmente sensibles a estos cultivos ante una cuota antidumping, un cupo estacional o cualquier cambio negociado durante la revisión del T-MEC.

Una lista que reaparece

La selección de posibles objetivos no es nueva, pero ha ganado fuerza con las decisiones contra el tomate y la fresa. En septiembre de 2022, una delegación bipartidista de legisladores de Florida pidió a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) abrir una investigación contra México bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

La petición se concentró precisamente en fresa, pimiento morrón, arándano, pepino y calabacita. Los legisladores acusaron al gobierno mexicano de impulsar un modelo exportador mediante subsidios para invernaderos, sistemas de riego, infraestructura de empaque y logística poscosecha, combinado con menores costos laborales. A su juicio, esas condiciones facilitaron el envío de mayores volúmenes durante las temporadas de Florida.

Pero la USTR decidió no abrir la investigación porque no pudo concluir, dentro del plazo legal de 45 días, que un procedimiento formal bajo la Sección 301 resultaría efectivo. Sin embargo, reconoció las dificultades de los agricultores del sureste y creó un panel consultivo para analizar posibles medidas administrativas o legislativas.

Tres años después, el Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Florida actualizó los argumentos. En un informe publicado a finales de 2025, la dependencia sostuvo que el crecimiento de las exportaciones mexicanas desplazó parte de la producción floridana en varios mercados estadounidenses.

En pimiento morrón, la participación de Florida cayó 73.4% entre 2004 y 2024, mientras la de México aumentó 110.4%. En esos 20 años, el volumen exportado por México creció 257.2% y alcanzó un promedio de 1,280 millones de libras anuales entre 2020 y 2024. La producción floridana, en contraste, disminuyó 59.6%.

El mayor retroceso relativo señalado por el informe ocurrió en el pepino. Entre 2004 y 2024, Florida perdió 74.3% de su participación, mientras México la elevó 28.5%. Las exportaciones mexicanas aumentaron 199.3% durante esas dos décadas y promediaron 1,859 millones de libras anuales entre 2020 y 2024.

En el arándano, cuya comparación abarca de 2014 a 2024, Florida perdió 52% de su participación, mientras México registró un avance de 361.8%. El volumen mexicano aumentó 749.9% y alcanzó un promedio de 141 millones de libras anuales entre 2020 y 2024.

La diferencia fue menor en calabacita, pero México ya dominaba ese mercado. Su participación pasó de 75.3% en 2004 a 80.6% en 2024, mientras la de Florida bajó de 13.4% a 10.8%. Durante el periodo, las exportaciones mexicanas crecieron 2.7% y la producción floridana disminuyó 22.3%.

El informe atribuye estas pérdidas a la competencia mexicana, pero esa relación tampoco está exenta de debate. Investigaciones previas de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos sobre pepino y calabacita concluyeron que las importaciones mexicanas también respondieron al crecimiento de la demanda, a la preferencia por nuevas variedades y a la capacidad limitada de los agricultores del sureste para abastecer esos segmentos.

La revisión del T-MEC

La presión ahora se traslada a la revisión del T-MEC . Durante las audiencias públicas convocadas por la USTR, la Asociación de Frutas y Verduras de Florida solicitó establecer cupos arancelarios estacionales para fresa, arándano, pimiento morrón, calabacita, pepino, sandía, maíz dulce y lechuga.

El mecanismo permitiría el ingreso de una cantidad determinada con arancel bajo o cero, pero impondría una tasa mayor una vez rebasado el límite durante la temporada estadounidense. A diferencia de una cuota antidumping, no requeriría demostrar que cada exportador mexicano vende por debajo de su valor normal si el cupo se acuerda como parte de la política comercial.

La propuesta tampoco cuenta con respaldo unánime dentro de Estados Unidos. En la misma audiencia, el Consejo Norteamericano del Arándano defendió el comercio sin aranceles bajo el T-MEC y argumentó que las importaciones mexicanas completan la oferta durante los meses en los que la producción estadounidense no cubre la demanda. Esa diferencia muestra que el conflicto no enfrenta solamente a México contra Estados Unidos, sino también a productores estadounidenses con intereses distintos.

Por ahora, el pimiento, el arándano, el pepino y la calabacita no enfrentan investigaciones antidumping comparables con las del tomate o la fresa. Para iniciar cada procedimiento, una industria estadounidense tendría que presentar una petición, acreditar respaldo suficiente entre los productores nacionales, demostrar ventas mexicanas por debajo de su valor normal y probar la existencia de daño.

Sin embargo, la petición de 2022, el informe agrícola de Florida de 2025 y las propuestas planteadas durante la revisión del T-MEC muestran que estos productos están expuestos a nuevas barreras comerciales. Después del tomate y la fresa, el pimiento morrón, el arándano, el pepino y la calabacita aparecen como los productos mexicanos con mayor exposición ante nuevas barreras estacionales en Estados Unidos.