México se prepara para disminuir el uso del efectivo; ley de Economía Digital entra en su etapa final de aprobación

México se prepara

La iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos arribó al Senado de la República para concluir con su proceso legislativo. Cada vez está más cerca de su expedición y con ello tratar de disminuir el uso del efectivo por parte de la población mexicana. Es aquí donde la CURP digital será la llave que abra puertas a la inclusión financiera.

De acuerdo con la iniciativa de ley, la cual se espera quede aprobada sin mayores cambios esta misma semana, la CURP digital será indispensable para la contratación de servicios financieros pues será aceptada como un mecanismo de confianza, conforme a las disposiciones de carácter general que emitan las autoridades competentes, es decir Banxico, CNBV o la Agencia de Transformación Digital.

Mark McCoy, director general de Banco Covalto, explicó a Expansión que la CURP digital no solo ayudará a incrementar la inclusión financiera, sino que para la banca reducirá la “fricción” para el proceso obligatorio de la verificación de los clientes, también conocido como Know Your Customer (KYC). Dicho de otra forma, al aceptar el CURP digital se estandariza el proceso mediante el cual se integra a un nuevo cliente.

“Habrá que adecuar los sistemas y los procesos de cumplimiento con la regulación secundaria, pero sí estandariza una parte importante del proceso de apertura con la CURP Digital y hará el proceso de KYC remoto más eficiente”, Mark McCoy, director general de Banco Covalto.

La exposición de motivos de la ley remarca que para que el acceso a pagos digitales sea de alcance transversal en la economía de México es necesario que el sistema opere a distancia. Por ello, el modelo remoto requiere fuentes de confianza que permitan acreditar la identidad sin presencia física ni documentos en papel.

“Esta iniciativa reconoce con ese carácter a la CURP Digital prevista en la Ley General de Población y el Expediente Digital Ciudadano establecido en la Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos, siempre con el consentimiento de la persona titular y conforme a la normativa de protección de datos personales”, detalló la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum.

​En este sentido, aseguran que una mayor integración al sistema financiero permite acceder a instrumentos de ahorro, crédito, seguros y otros servicios.

Mexicanos adictos al efectivo

Los datos oficiales, tanto del Inegi como de Banxico, sostienen que en México los pagos digitales son una minoría si se comparan con el uso de billetes y monedas. El uso de medios de pagos digitales representa 4.4% en compras menores de 500 pesos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera.

Mientras que los resultados de estudios cuantitativos sobre efectivo 2025, del banco central mexicano, reveló que casi 51 millones de personas en México, el 98% de los encuestados, usa efectivo para sus gastos diarios como los alimentos, bebidas, tabaco y transporte.

La exposición de motivos de la iniciativa de ley confirma que el objetivo será cerrar la brecha entre la infraestructura digital disponible y su uso efectivo, para que cualquier persona pueda pagar de manera digital.

“Este esfuerzo se justifica por los efectos que la adopción produce en la vida cotidiana de las personas y en la operación de los negocios. La adopción de medios de pago electrónicos y digitales genera beneficios en términos de eficiencia, seguridad y reducción de costos de transacción”, se lee en el documento.

Por su parte, Mark McCoy mencionó que las ventajas de no usar el efectivo es la trazabilidad de los pagos y a su vez, para la banca, enriquece el análisis de los clientes y sus perfiles crediticios.

“Enriquece también el poder analizar a los clientes para poder otorgar financiamiento de sus movimientos de pagos por medio del SPEI y también da formalidad al dinero desde el punto de vista de fiscalización”, acotó.

La exposición de motivos también aseguró que el manejo de efectivo puede implicar incrementos en tiempos y costos de transacción. Mientras que el pago digital reduce estos costos; se realiza en tiempo real desde un dispositivo que la persona ya tiene y queda respaldado por un comprobante electrónico que permite presentar aclaraciones ante la institución financiera.

Se abre la licitación para telepeaje

En este contexto, Banobras publicó una licitación para la adjudicación de la prestación de Servicios de Gestión de Cobro de Telepeaje en diversos tramos carreteros.

La licitación es por contratos por un total de 1,508 millones de pesos. El primer contrato tiene un valor de 840 millones de pesos y para parte son 667.7 millones de pesos.

Expansión publicó previamente, con base en fuentes con conocimiento del tema, que en las casetas de cobro el pago mediante tag continuará como una de las alternativas, pero también se prevé habilitar medios para recibir pagos con tarjetas y códigos QR.

La intención de ello es que los usuarios puedan utilizar distintos mecanismos digitales y no dependan exclusivamente de una tarjeta o un tag.

De acuerdo con el texto de la licitación, La estrategia parte de un cambio que ya se refleja en los ingresos de las autopistas, pues más de la mitad de la recaudación, alrededor de 55%, proviene actualmente de operaciones realizadas mediante telepeaje.

Con la nueva contratación, Banobras pretende llevar todavía más lejos esta tendencia y elevar la participación de los pagos electrónicos hasta 90% durante el periodo de vigencia del contrato. El objetivo es incrementar de manera gradual el uso de medios de pago automatizados en las casetas.

La licitación, publicada en Compras MX, contempla además una transición progresiva hacia un modelo de “cero efectivo” en las plazas de cobro. Esto implicaría reducir paulatinamente el uso de dinero en efectivo como medio de pago en las autopistas de la red.

Sin embargo, el proyecto no parte de una prohibición general al efectivo. Actualmente, la legislación federal no impide que los usuarios paguen en efectivo en las casetas, por lo que la transición planteada por Banobras sería gradual y estaría enfocada en ampliar las alternativas de pago electrónico.