México se lleva seis premios en el Festival Latinoamericano de Biarritz
El segundo largometraje de Rodrigo García Saiz “Morro” acaparó los reflectores ayer en el Festival Latinoamericano de Biarritz donde se llevó el Premio del Jurado, el de la Crítica y el premio Barriots.
Al otorgarle el reconocimiento, el jurado reconoció la fuerza de la película, “la precisión de la puesta en escena, donde cada plano está en el lugar correcto”, así como el análisis político de la situación de su país, y más que un filme temático, fue el dominio de mezclar la crónica social y el western, mostrando un país gangrenado por la violencia del narcotráfico, pero que también habla de un duelo sin fin.
Y es que la película, protagonizada por Gustavo Sánchez Parra, narra el vínculo inesperado entre un veterinario que vive en un pequeño pueblo y en duelo por la muerte de su hijo, y un perro herido de bala, perteneciente a un capo local.
En entrevista para Aristegui Noticias, Rodrigo García Saiz, precisó que si bien la película habla del dolor, el foco está en la luz, la ternura y le empatía como herramientas para frenar la violencia.
“A mí me interesaba hablar mas que de la violencia; que desafortunadamente nos persigue en esa guerra silenciosa, acerca de las personas que resisten a esta violencia, que se quedan aquí; que es como ese polvo que queda después de la construcción; cómo sobreviven, cómo encuentran resiliencia, y ésta es una película que habla de vínculos inesperados, de amor a la vida, de buscar un poco de luz en la oscuridad, y donde yo elegí la empatía y la ternura como medicina ante este mundo tan trágico que nos está tocando vivir en los últimos años”, dijo.
“Morro”, que también fue presentada en el Festival de San Sebastián, competía el largometraje con “Ceniza en la Boca” de Diego Luna y “Campeon Gabacho” de Jonás Cuaron.
En la categoría de documentales ganó “Llamarse Olimpia” de Indira Cato y que cuenta la historia de la activista Olimpia Coral Melo y su lucha en contra de la violencia sexual digital.
Y en cortometraje, “Miriam” de Karla Condado, cuyo tema central es el feminicidio en México, tuvo premio del jurado joven. “Ni una menos por favor”, exclamó en medio de los aplausos de la concurrencia.
Fernando Eimbke con “Moscas”, que abrió el Festival de Biarritz recibió el premio Luz Castillo, nombre de la mecenas cultural argentina de esta cita del cine y de la cultura latinoamericana en el país vasco francés.
Fue la película chilena Hangar Rojo, de Juan Pablo Sallato que ganó el Premio Abrazo a mejor película y que narra los dilemas morales de un militar chileno durante el golpe de Estado de 1973.
Hablando de Chile, el realizador franco-griego, Costa Gravas, leyenda del cine y multigalardonado por Desaparecido, Z o Estado de Sitio, participó en un conversatorio con el filósofo Régis Debray para relatar su relación con América Latina, y su experiencia al viajar a Chile en el momento de Salvador Allende.
En entrevista con Aristegui Noticias, lamenta el giro que ha tenido no solo Chile, sino otras partes del mundo hacia la extrema derecha.
“Pienso que en América Latina hay un regreso que sorprende mucho a nuestra generación, porque vimos cambios muy importantes un poco por todas partes y dijimos perfecto, va a cambiar, pero finalmente después de Pinochet y lo que siguió hemos regresado al peor de los momentos, a un periodo de barbarie y con Trump actualmente es mucho peor, es el peor momento de América Latina, se ha convertido o Estados Unidos intenta convertirla en lo que siempre ha querido, su jardín, para dirigirlo completamente. Pienso que América Latina vive un periodo muy difícil, pero no solamente ella, también Europa, tenemos un movimiento general del extremismo, de lo que llamamos una extrema derecha que es un conservadurismo absoluto donde la democracia no tiene ningún sentido sino es cada quien por sí mismo, donde el dinero juega el rol principal y Estados Unidos, Trump, apoya a esos dirigentes, y no sé cuánto va a durar, pero es peligroso y no sé en Europa qué va a pasar mañana, particularmente en Francia”, afirmó.
Eso fue lo que dijo Costa Gavras, quien comenta que el cine es un acto político siempre, no solo el suyo, sino el de cualquiera porque relata la situación que se vive actualmente y cuestionado sobre la actualidad donde ahora el cine se ve no solo en salas, sino en teléfonos, comentó que sin duda es la peor manera de verlo, pero que forma parte de la actual “civilización de las imágenes”.
“Yo pienso que la mejor manera de ver el espectáculo es en el cine, porque primero decidimos de ir a ver una película, hablamos de lo que vamos a ver, vamos a verlo y somos muchos, y no conocemos a los otros espectadores, y reaccionamos todos juntos sobre las mismas historias, hay una relación completamente diferente que se crea en una sala de cine, salimos del cine y hablamos de la película, de lo que nos gustó o no. Mientras que en la televisión estamos solos en casa, claro, sé que hay personas que no pueden tener acceso al cine, pero ver el cine en casa es una posibilidad, solo que hay una soledad, y además luego podemos apretar un botón y cambiar para buscar otras películas. Y lo peor de todo es verlo en el teléfono, es una barbaridad terrible, porque tenemos actores, gastamos mucho dinero para una película y no vemos más que cosas pequeñitas y a veces ni se ven, pero bueno, es la civilización de la imagen”, precisó.
