México domina envíos a EU por 298,000 mdd, pero Taiwán y Vietnam le acortan distancia

México domina envíos

México todavía observa desde la cima, pero dos competidores asiáticos suben a toda velocidad. Taiwán y Vietnam aprovechan la expansión tecnológica de Estados Unidos para ganar terreno en el mayor mercado del mundo, mientras China retrocede bajo el peso de las tensiones comerciales y geopolíticas.

Durante el primer semestre de 2026, Estados Unidos importó bienes mexicanos por 298,157 millones de dólares, un aumento anual de 13%. El avance mantuvo a México como su principal proveedor, con una participación de 17.1% en todas las compras estadounidenses al exterior, de acuerdo con datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

México conserva una ventaja amplia en valor: sus ventas superan por más del doble las de Taiwán o Vietnam. Sin embargo, el ritmo revela una competencia más cerrada. Las exportaciones taiwanesas a Estados Unidos crecieron 67%, una velocidad cinco veces mayor que la mexicana, hasta alcanzar 136,614 millones de dólares. Las vietnamitas avanzaron 40%, tres veces más rápido, a 123,194 millones, según la Oficina del Censo.

Taiwán ya supera a México en los productos de alta tecnología que alimentan la construcción de centros de datos, el desarrollo de inteligencia artificial, las telecomunicaciones y la manufactura avanzada. Vietnam todavía se encuentra detrás, pero recorta distancia mediante la producción de teléfonos, computadoras y otros electrónicos.

Estados Unidos importó de Taiwán 117,068 millones de dólares en productos de alta tecnología durante los primeros seis meses de 2026. México ocupó el segundo lugar entre los tres países, con 98,335 millones, mientras Vietnam alcanzó 70,145 millones, muestran los datos de comercio de productos de tecnología avanzada de la Oficina del Censo.

Buena parte del impulso se concentra en tecnologías de información y comunicaciones. Esta categoría comprende computadoras, procesadores, unidades de almacenamiento, equipos telefónicos, radares y satélites de comunicación. México mantiene presencia en ese mercado mediante el ensamble de servidores y otros equipos, pero Taiwán domina los componentes de mayor valor vinculados con la nueva infraestructura digital.

El avance asiático no comenzó en 2026. Durante 2025, las importaciones estadounidenses procedentes de Taiwán aumentaron 73% y las de Vietnam, 42%, mientras las compras a México crecieron 6.2%, según la Oficina del Censo de Estados Unidos. Los resultados del primer semestre confirman una tendencia de dos años, no un salto aislado.

La velocidad permite dimensionar la presión. Si las tasas registradas durante el primer semestre se mantuvieran constantes, Taiwán puede alcanzar el valor de las ventas mexicanas a Estados Unidos en alrededor de dos años y Vietnam, cerca del tercero. No se trata de un pronóstico, pues avances anuales de 67% y 40% difícilmente pueden sostenerse de manera indefinida, sino de un ejercicio que muestra cuánto se ha reducido la distancia frente a México.

Los tres países, sin embargo, avanzan por rutas diferentes. Un estudio del Peterson Institute for International Economics (PIIE) señala que, entre el periodo previo a la primera guerra comercial de Donald Trump, en 2018, y 2025, Taiwán ganó 4.1 puntos porcentuales en las importaciones estadounidenses; Vietnam, 3.7 puntos, y México, 2.3 puntos. En contraste, la participación china cayó de casi 22% a solo 9%.

Vietnam se consolidó como una alternativa para el ensamble de productos que antes provenían de China. Cuando los aranceles estadounidenses alcanzaron en 2025 a teléfonos inteligentes, laptops, monitores y consolas fabricados en territorio chino, las multinacionales recurrieron con rapidez a cadenas de suministro que ya habían establecido en Vietnam e India, señala el estudio del PIIE.

Taiwán y México se beneficiaron de otro fenómeno: la carrera de Estados Unidos por construir centros de datos. Los insumos para inteligencia artificial, entre ellos semiconductores, circuitos impresos, servidores y otros equipos, representaron cerca de 14% de las importaciones estadounidenses en 2025. Sus compras aumentaron 65%, equivalentes a 183,000 millones de dólares adicionales, de acuerdo con el PIIE.

Ese incremento superó incluso el aumento de 144,000 millones de dólares registrado por las importaciones totales de bienes de Estados Unidos durante ese año. Dicho de otra forma, sin la demanda de equipos para inteligencia artificial, las compras estadounidenses del resto de las mercancías habrían disminuido, concluye el análisis del instituto.

Taiwán acelera con IA

Taiwán ocupa una posición central en esa cadena. Empresas estadounidenses como Nvidia, AMD, Qualcomm y Broadcom se especializan en el diseño, el software y la propiedad intelectual, mientras compañías taiwanesas fabrican chips, realizan el empaquetado avanzado y coordinan proveedores. TSMC produce los semiconductores y fabricantes como Foxconn, Quanta y Wistron ensamblan servidores para los grandes operadores de centros de datos.

Un análisis de Prospects & Perspectives, elaborado por Meng-chun Liu, director del Chung-Hua Institution for Economic Research, explica que la relación se apoya en un modelo de fabricación por contrato: las compañías taiwanesas producen para sus clientes sin apropiarse de sus marcas o diseños ni competir directamente con ellos. Esa confianza permitió construir durante tres décadas una cadena tecnológica complementaria con Estados Unidos.

La relación ya traspasó las exportaciones, ya que empresas taiwanesas comprometieron al menos 250,000 millones de dólares de inversión directa en Estados Unidos, con respaldo de hasta 250,000 millones en garantías crediticias por parte de Taiwán. Tras anunciar una inversión adicional de 100,000 millones, TSMC elevó a 265,000 millones de dólares sus compromisos públicos en ese país, según Prospects & Perspectives.

México participa en esta expansión mediante el ensamble. Foxconn instaló en Guadalajara su mayor fábrica para producir servidores de inteligencia artificial, una operación que impulsó las exportaciones mexicanas de estos equipos hacia Estados Unidos. El país también ganó más de seis puntos porcentuales en el mercado estadounidense de autopartes entre 2018 y 2025, de acuerdo con el PIIE.

Vietnam sustituye a China

Vietnam construyó su avance sobre la electrónica. Sus exportaciones a Estados Unidos pasaron de 1,000 millones de dólares en 2001 a 193,879 millones en 2025, después de la entrada en vigor del acuerdo comercial bilateral entre ambos países, según un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).

Solo en 2025, los semiconductores, teléfonos inteligentes, computadoras y productos relacionados explicaron 80% del crecimiento de las importaciones estadounidenses desde Vietnam. Además, las dos categorías más importantes concentraron 60% de las compras, mientras las 10 principales representaron 88%, señala el CSIS.

El dato también rompe con la idea de que el crecimiento vietnamita proviene principalmente de empresas chinas que buscan evadir aranceles. Buena parte de los electrónicos llega de compañías estadounidenses, como Apple e Intel, o de grupos globales como Samsung. Los sectores con mayor inversión china, muebles, ropa, juguetes y plásticos, mostraron un avance más moderado, según el CSIS.

La experiencia de Vietnam muestra cómo las grandes compañías tecnológicas prepararon cadenas alternativas antes de que los aranceles alcanzaran nuevos productos chinos. Apple recurrió a India para abastecer teléfonos inteligentes, mientras Vietnam ganó presencia en laptops, monitores y consolas. Esa infraestructura permitió cambiar proveedores con rapidez cuando Estados Unidos endureció su política comercial en 2025, explica el PIIE.

China completa el tablero con un movimiento en sentido contrario. En el primer semestre de 2026, las compras estadounidenses de bienes chinos cayeron 23%, de acuerdo con la Oficina del Censo. Parte del espacio fue ocupado por cadenas ubicadas en Taiwán y Vietnam, aunque el PIIE advierte que no todo representa producción trasladada desde territorio chino.

México conserva la corona por una diferencia amplia, respaldado por su cercanía geográfica, el T-MEC, la industria automotriz y su incorporación a las cadenas de inteligencia artificial. Sin embargo, la competencia cambió de velocidad. Taiwán domina productos esenciales para los centros de datos y Vietnam se consolida como plataforma alternativa de ensamble. El país sigue al frente de las ventas a Estados Unidos, pero sus perseguidores ya compiten en los sectores que impulsan la nueva demanda mundial.