La DEA acusa que hubo corrupción de México en la muerte y tortura del agente Kiki Camarena en 1985
El asesinato de Enrique Kiki Camarena se mantiene como una de las obsesiones de la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA). Su director, Terry Cole, ha afirmado este lunes que la captura, tortura y asesinato del agente especial, hace 41 años, ocurrió “bajo la corrupción de las autoridades mexicanas”. Las palabras de Cole llegan en el marco de la Semana del Listón Rojo, un programa de prevención de drogas celebrado cada octubre en honor a Camarena. “Pedimos una América libre de drogas”, ha dicho Cole.
El 5 de marzo de 1985, en la época en la que el Cártel de Guadalajara operaba con fuerza y había corrompido a los políticos mexicanos, fue encontrado en Michoacán el cuerpo del agente encubierto. Casi un mes antes, el 8 de febrero, Camarena fue secuestrado a plena luz del día fuera del Consulado de Estados Unidos, en Guadalajara. El líder del extinto Cartel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero y otros miembros del grupo criminal achacaron a Camarena, que pasaba información a las autoridades mexicanas, la destrucción de un plantío de mil hectáreas de marihuana en Chihuahua por el Ejército mexicano. Como represalia fue interrogado y torturado durante días en una casa seguridad donde, según algunas versiones, le inyectaban xilocaína para reanimarlo y seguirlo flagelando, hasta que perdió la vida. El caso desató la ira de Estados Unidos, que presionó al Gobierno de Miguel de la Madrid para atrapar a los responsables.
El Gobierno de Carlos Salinas de Gortari lo capturó apenas un mes después y fue sentenciado a 40 años de cárcel hasta su liberación por un tribunal de Jalisco que le otorgó un amparo por un error de procedimiento. La Suprema Corte de Justicia invalidó el recurso tres meses después, pero ya era demasiado tarde. El Narco de Narcos se había dado a la fuga. Durante años la DEA ofreció 20 millones de dólares a cambio de información que pudiera conducir a su captura, hasta que el 15 de julio de 2022, durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, el Gobierno finalmente lo detuvo en Coix, Sinaloa. La presidenta Claudia Sheinbaum lo entregaría a Estados Unidos tres años más tarde.
La página oficial de la agencia cuenta con un micrositio denominado “Justicia para Kiki”, dedicado a Camarena, caído en Guadalajara en febrero de 1985. En el mensaje de bienvenida a este memorial, la DEA señala como principal culpable a Caro Quintero, a quien define como “un capo que sembró violencia, destrucción y muerte”.
Caro Quintero compareció el 14 de octubre ante la Corte en Nueva York en una audiencia en la que el fiscal y la defensa negociaron que Quintero aceptaría su culpabilidad en el asesinato de Camarena, a cambio de acabar con su aislamiento y acceder a otras condiciones favorables de reclusión. El capo comparecerá nuevamente el próximo mes con miras a un acuerdo de culpabilidad.
