La Biblioteca Vasconcelos cumple 20 años y lo celebra como “un espacio vivo”, apunta su directora
El 16 de mayo de 2006 abrió sus puertas la Biblioteca Vasconcelos. Su inauguración fue uno de los eventos culminantes del sexenio de Vicente Fox. En su momento, la oposición alertó sobre la posibilidad de que el espacio ubicado en Buenavista, al norte de la Ciudad de México, se convirtiera en un elefante blanco.
En 2026, el vaticinio parece haber quedado atrás. Con un acervo de 700 mil títulos y un promedio de visitas de 5 mil personas diarias, la biblioteca diseñada por el arquitecto Alberto Kalach, ya es un espacio “de la comunidad”, apunta su directora Silvia Alejandre Prado.
Con apenas tres meses en el cargo, toca a la funcionaria encabezar las actividades por los veinte años del espacio, que incluyen una fiesta alrededor del libro y la lectura que se realizará los del 25 al 27 de septiembre.
Hace tres meses llegaste la dirección de la Biblioteca Vasconcelos. ¿En qué estado la encontraste?
Encontramos mucha actividad en la Biblioteca Vasconcelos. No solamente es un centro cultural nada más, también se ha convertido en un sitio de interés turístico importantísimo.
En términos de visitantes, ¿cómo se ha posicionado?
Es interesante porque es un espacio cultural polivalente. Derivado de la estación Buenavista y del tren suburbano se ha modificado el perfil del usuario. Estamos realizando estudios de público para conocer a nuestros usuarios y orientar los esfuerzos en esa dirección. Actualmente, de lunes a viernes recibimos en promedio 4,500 visitantes; los sábados y domingos tenemos entre 6 y 7 mil visitantes, en ocasiones hemos llegado incluso a diez mil. Hay visitantes asiduos y temporalidades importantes, en tiempo de exámenes la afluencia aumenta. Al día se prestan cerca de 300 libros a domicilio. Después de la pandemia fue difícil recuperar los públicos, pero creo que lo hemos conseguido. Actualmente somos el quinto lugar cultural más visitado de la Ciudad de México.
Están preparando una fiesta para celebrar los veinte años. ¿Cómo fue la curaduría de esta conmemoración?
Primero se hizo una inversión de doce millones pesos para el mantenimiento y el sistema de iluminación de la biblioteca. La celebración propiamente será los días 25, 26 y 27 de septiembre. Se ocuparán todos los foros de la Biblioteca para realizar charlas, conferencias, presentaciones y encuentros. Habrá conciertos, el viernes se presenta Héctor Infanzón; el sábado, el Ensamble Vocal; y el domingo, la Orquesta Carlos Chávez. En la parte de abajo más de veinte sellos editoriales realizarán una venta. Habrá artes escénicas con Carlos Converso, y participarán autores como Paco Taibo, Raquel Castro, Alberto Chimal, Martha Riva Palacio, Fabrizio Mejía y varios más. Además, tendremos actividades para las infancias.

Cuando se inauguró la Biblioteca Vasconcelos existía la preocupación de que se convirtiera en un elefante blanco. ¿Dirías que esa idea ya quedó atrás?
No sé si en algún momento fue este elefante blanco, lo cierto es que hoy es un espacio vivo y que la comunidad se ha apropiado. La Biblioteca despierta emociones y pasiones, es visitada con mucho interés, nuestras cifras lo confirman.
Hace unos meses los trabajadores de la Biblioteca Vasconcelos denunciaban falta de pago. ¿Cuál es la situación actual de los trabajadores?
Hace un mes se otorgó un aumento de 13 por ciento para una sección de trabajadores de la Secretaría de Cultura. Es importante reconocerles su labor, desde la Dirección General de Bibliotecas se ha atendido esta situación y creo que hoy los trabajadores están contentos y entusiasmados tanto con esta noticia como con los festejos.
¿Ya no hay adeudos?
Ya no hay adeudos.
¿Cuál te gustaría que fuera la impronta de su paso por la Biblioteca Vasconcelos?
Cuando la secretaria de cultura me invitó a ocupar el cargo, me pidió trabajar para devolverle brillo a la Vasconcelos. Ese es mi objetivo. En Veracruz, durante 2019 recibí el Instituto Veracruzano de Cultura y me tocó la transición para la Secretaría de Cultura estatal. Aquí me encontré con un espacio con una enorme cantidad de visitas y con un capital humano importante. Sin embargo, también veo áreas de oportunidad. Me gustaría fortalecer la vocación de la biblioteca planteando un programa más sólido de presentaciones. Más adelante habrá noticias sobre una renovación de los acervos, haremos alianzas con instancias hermanas de la Secretaría de Cultura y con las casas editoriales que se han acercado. Hemos implementado círculos de lectura, espacios para conservación y mejoramos los jardines. Acondicionamos el espacio del bibliotecario para que los compañeros compartan su experiencia y fortalecimos nuestra presencia en redes para estar más cerca de los públicos.
