El ‘Súper Niño’ amenaza con presionar la inflación de alimentos hacia 2027
La inflación agropecuaria tuvo un respiro en mayo, de acuerdo con los datos recientes del Inegi, pero el fenómeno climático de ‘El Niño’ podría complicar el panorama.
a mediana de la Encuesta Citi México apunta a que la inflación general cierre el año en 4.2%, por encima de la meta de 3% que tiene el Banco de México (Banxico), y el mismo banco central señala que uno de los riesgos al alza para la inflación tiene que ver con afectaciones climáticas.
En mayo, la inflación no subyacente -que incluye productos volátiles como agropecuarios y energía- se ubicó en 3.1%, la tasa más baja desde febrero pasado.
La lectura se vio beneficiada por la baja en el índice de agropecuarios, que registró una tasa de 2.9%. Pese a que esta cifra es mucho menor a la de 7.98% que se registró en abril o la de 8.77% de marzo, los analistas advierten que el fenómeno de ‘El Niño’ podría poner presiones en este rubro.
Aunque se trata de un componente volátil, los productos agropecuarios tienen un peso de 11.7% en el INPC. Los productos agrícolas, que concentran 5.3% de la canasta, suelen ser los más sensibles a fenómenos climáticos como El Niño, por lo que un deterioro en las cosechas puede trasladarse a la inflación general.
Entre los productos agrícolas con mayor incidencia en el INPC destacan el jitomate, el frijol, la papa y otros tubérculos, el plátano, el maíz, la cebolla, el aguacate, la manzana y el arroz. Por su peso en la canasta, aumentos sostenidos en sus precios tendrían un mayor impacto sobre la inflación general.
«Para la inflación no subyacente hay varios retos hacia delante», consideró Paulina Anciola, subdirectora del área de análisis económico en Banamex. «El primero es que rebote (la inflación) por condiciones climáticas, sobre todo porque ahora se está hablando mucho del fenómeno de ‘El Niño’ que se puede volver ‘El Súper Niño’ y ya empezamos a ver algunas noticias en Europa de las ondas de calor», dijo.
La especialista destacó que en México el impacto es diferenciado en el norte y en el sur del país, pero con el mismo efecto: precios que suben.
¿Qué es el fenómeno de ‘El Niño’?
El fenómeno de ‘El Niño’ es una fase climática que resulta de variaciones en la temperatura superficial en el océano Pacífico ecuatorial y que corresponde específicamente a la etapa de calentamiento dentro del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), de acuerdo con un análisis que refiere el Banco de México.
Banxico señala en el reporte llamado «Impactos climáticos del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur en las regiones de México», que este fenómeno es catalogado como un determinante clave de la variabilidad climática en México, alterando los patrones de temperatura y precipitación del país de forma diferenciada según la región y la estación del año.
De acuerdo con el análisis de Banco de México para el periodo 2001-2025 (un total de 540 meses), el 25% de los meses fueron clasificados bajo la fase de «El Niño». Además, destaca que el episodio más intenso registrado en dicho periodo ocurrió entre 2015 y 2016.
¿Cómo impactará a la inflación en 2026 y 2027?
Banamex estima que en la segunda mitad del 2026 se presentará un rebote en la inflación no subyacente (que tiene en su interior el componente agrícola) y este a su vez presionará a la inflación general. El banco estima que la inflación general cierre el año en 4.3%.
Pero Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, dijo en entrevista que los efectos de ‘El Súper Niño’ en la inflación se podrán observar hacia 2027, ya que los efectos aparecen entre seis y 18 meses después de que se presenta este fenómeno.
«En episodios previos, en los que se ha visto un impacto asociado al fenómeno de ‘El Niño’, el impacto sobre los precios derivado de condiciones más adversas en la temperatura tiende a mostrar un rezago de 6 a 18 meses», comentó.
El experto señala que, pese a que en marzo y abril la lectura de inflación no subyacente se vio presionada por el aumento en el precio del jitomate, este dato mejoró en mayo lo que apunta a que cierre el año con un efecto «benigno».
Las condiciones climáticas no serán el único desafío para los precios agropecuarios. A ello se suman la menor disponibilidad de agua para las cosechas y el encarecimiento internacional de fertilizantes, particularmente los elaborados con urea.
El incremento en los precios de los fertilizantes tiene un carácter global y está vinculado al conflicto de Irán en Medio Oriente; durante este conflicto, se afectó la infraestructura y la capacidad de producción de varias refinerías en la región, siendo la urea uno de los productos derivados de ese proceso, señaló el experto.
«A nivel internacional, en las referencias globales, vemos un incremento importante en los precios de estos fertilizantes y por ende deberíamos ver cómo se incorpora el precio de mayores costos de producción», señaló.
