“El sentido del humor enseña y potencia la valentía del migrante”: Jonás Cuarón

“El sentido del

Liborio (Juan Daniel García Treviño) es un migrante mexicano que viaja a Estados Unidos con ganas de comerse el mundo. Cansado de los reveses de la vida, el destino lo coloca ante la posibilidad de hacer del boxeo una forma para ganarse la vida y cobrar revanchas pendientes.

A partir de la novela Campeón gabacho de la escritora Aura Xilonen, Jonás Cuarón regresa al tema de migración, sólo que ahora en lugar de abordarlo desde del drama lo hace desde el humor. El resultado es una película que rebosa ironía y que al mismo tiempo nos acerca a la realidad de quienes cruzan la frontera norte de México.

Anteriormente, en Desierto, habías trabajado el tema de la migración. Ahora en Campeón gabacho lo haces desde el humor, ¿esto fue lo que te atrapó de la novela de Aura Xilonen?

Desde que leí por primera vez la novela de Aura me encantó y me atrapó su punto de vista. Historias como Desierto son muy necesarias, es importante contar la tragedia y el horror de la migración. Sin embargo, también es relevante mostrar el lado humano que hay detrás de esas vidas para que no queden en lo abstracto. La novela me inspiró a hacerlo porque maneja un gran sentido del humor, el personaje de Liborio es alguien muy echado para adelante. A final de cuentas Campeón gabacho, es la historia de un héroe latino que lucha por su comunidad desde el otro lado.

¿Qué aportó a la película que la propia Aura colaborara en el guion?

Me dio mucha confianza contar con ella. Lo primero que me dijo fue “no quiero traducir mi novela al cine, quiero hacer algo nuevo”. Y era justo lo que estaba buscando. Desde luego me encantaba el lenguaje y el ritmo de la novela, pero el cine es distinto. Aura aportó mucho, tiene un sentido del humor increíble y una mirada ante la vida que me sirvió de apoyo.

El boxeo es un recurso que por sí mismo aporta épica al cine, ¿no?

Soy fan de las películas de boxeo, pero una de las cosas que más me gustan de la historia es que el boxeo se vuelve una metáfora de los golpes que te da la vida y la resiliencia. Es una película de boxeo, pero la trama va más allá del ring, es sobre la fuerza que encontramos en una comunidad.

¿Cómo fue trabajar con Rubén Blades?

Increíble. Rubén Blades interpreta al mentor de Liborio, es quien le enseña que no está solo y que tiene una comunidad detrás de él, lo que a su vez supone una responsabilidad. Nadie mejor que Blades para el personaje porque es un ícono de la cultura latina. Creo que es el primer proyecto cinematográfico en español en el que actúa. A veces uno como director se pone nervioso cuando los actores te piden reescribir sus diálogos, pero Rubén es un poeta así que fue un honor.

Ahora que lo mencionas, ¿cuánta libertad das a los actores durante el rodaje?

Como director uno siempre tiene una visión muy clara. Desde que leí el libro sabía que necesitaba hacer una película divertida, entrañable, energética y entretenida, por lo mismo era importante alimentarla con un gran equipo. Aura aportó mucho, como también Juan Daniel quien se apropió del personaje y lo potenció. Así trabajo con todo el equipo, tengo una visión clara, pero dejo que la gente aporte. Por ejemplo, quería que la música conectara con las nuevas generaciones por eso buscamos a Édgar Barrera, un productor musical importante. El Soundtrack fue hecho para la película, sumó a Los Tigres del Norte, Grupo Frontera, Santa Fe Klan, Víctor Mendívil, Anita, artistas que ponen la cultura en alto.

Aunque un riesgo es que el sountrack se coma a la historia…

Sí, pero no creo que sea el caso. Contamos la historia de un migrante que acaba encontrando su fuerza en la comunidad que lo respalda, y una forma de su aprendizaje se da a través de la música. Todas las letras fueron muy pensadas en el mensaje que nos interesaba transmitir.

¿Cuáles son las principales diferencias entre el Jonás Cuarón de Año uña y el de Campeón Gabacho?

Son películas muy distintas. Hice Año uña a la edad en que Aura escribió Campeón gabacho, es decir, tenía una energía muy juvenil y leer la novela me conectó con esa fuerza.

Año uña es más experimental…

Definitivamente y para mí, en el caso de Campeón gabacho me interesaba que Liborio llevara la batuta y consiguiera conectar con el público.

¿Qué aporta el humor a temáticas tan serias como la migración?

Irónicamente el sentido del humor enseña y potencia la valentía del migrante, pese a los golpes de la vida mantiene la cabeza en alto. Creo que ayuda a humanizar a los personajes.