El salario mínimo y la jornada de 40 horas presionarán la inflación de servicios

El salario mínimo

El Banco de México (Banxico) retrasó en sus expectativas de inflación la convergencia al 3% para el cuarto trimestre del 2027 y los expertos esperan que los costos laborales presionen más el componente de servicios.

Expertos consultados por Expansión consideran que el próximo aumento al salario mínimo así como la implementación de la reforma laboral de 40 horas serán un reto para la inflación subyacente, especialmente en el componente de servicios.

BNP Paribas estima que la inflación de servicios cierre el año en 4.2%. Este componente se ubicó en 4.49% en junio pasado acumulando 21 meses consecutivos por debajo del 5%.

Pamela Díaz, economista en jefe del banco, destacó que ya hay miembros de la Junta de Gobierno que destacan los costos laborales como una de las presiones de la inflación en servicios además de cambios en el consumo.

«Tendremos probablemente otro incremento de salario mínimo de doble dígito para 2027 y también va a comenzar a implementarse la reforma laboral de reducción de jornada de trabajo», destacó Díaz. «Entonces es algo que parecería estarse trasladando a la inflación de servicios».

La preocupación por el componente de servicios también lo expresó recientemente el subgobernador Gabriel Cuadra, quien en un webinar dijo que por más de dos año s, esta se ubicó por encima del 5% aunque está bajando pero en un proceso lento y gradual.

Un estudio de Banamex destacó que Entre 2016 y 2025, el salario mínimo nominal se multiplicó por 3.8, mientras que los precios aumentaron poco más de 50%, por lo que cualquier ingreso expresado en salarios mínimos necesariamente reduciría su valor relativo.

En entrevista, Rodolfo Ostolaza Berman, subdirector de Estudios Económicos de Banamex, destacó que además de los efectos de distribución de este salario mínimo, vienen los efectos de la reforma de de de las 40 horas laborales aunque estos dependerán de la implementación.

«Lo que antes hacías con una persona 6 días, ahora lo tienes que hacer con dos», explicó. «(El empresario) va a recortar, va a meter medios tiempos, son decisiones que se tienen que considerar y que al final el empresario puede o no trasladar en su totalidad este efecto de incremento en los costos a los precios».

Los costos laborales no son el único obstáculo que enfrentará Banxico respecto a la inflación. Aunque ha sido una buena noticia que la inflación no subyacente -que son los precios volátiles como agropecuarios y energéticos- ha mostrado un buen comportamiento, se espera que el cambio climático pueda empantanar este comportamiento.

El efecto de «El Niño» representa un riesgo latente para la segunda mitad del año, ya que de acuerdo con Ostolaza podría alterar los ciclos agrícolas causando sequía en el norte y mucha lluvia en el sur y generar impactos inflacionarios estimados en 0.3 o 0.4 puntos porcentuales, una cifra significativa considerando que se espera cerrar el año en 4.2%.

La reciente alerta de Estados Unidos para retener la exportación de aguacate podría jugar en los precios de los agropecuarios. «Eso sí se refleja porque si no se vende allá se tiene que vender aquí rápido y a precio bajo; tiene una serie de implicaciones que van afectando precios que, insisto, son muy volátiles», dijo.

Aunque la extensión del conflicto en Medio Oriente pareciera no tener un efecto en las gasolinas, gracias al IEPS que implementa el gobierno cada semana, Ostolaza destaca que hay riesgos para la los precios de insumos como los fertilizantes.

«Hemos visto un incremento en los precios de la urea cercano al 50%, entonces el conflicto de Ormuz nos pega por varias vías», dijo.

Ven ajustes a la tasa de interés pero no este año

Los expertos contemplan que dependiendo de la evolución de la inflación, Banxico puede hacer ajustes a la tasa. De momento, el escenario base es que la tasa de interés de referencia se mantenga en 6.5% lo que resta del año.

El experto de Banamex considera que a pesar del escenario central de mantener la tasa sin cambios, se percibe en varios miembros de la junta de gobierno de Banco de México un deseo o inclinación por realizar un recorte adicional en los próximos meses.

«Es posible que en los próximos meses se les dé una ventana porque la lectura de la inflación va a venir abajo de lo que había venido abajo de 4%», explicó. «Creemos que si hacen eso puede ser un error: la tasa solita ya transitó de restrictiva neutral; está en el intervalo que ellos mismos consideran como neutral. Y creemos que esta reducción en la tasa no necesariamente va a apoyar la actividad y sí podría tener costo en los precios».

Pero Pamela Díaz observa que Banxico pueda hacer un aumento a la tasa más que una reducción pero solo en caso de que se presentan tres factores: que la inflación subyacente resulte más elevada de lo proyectado por el banco central, que la brecha de producto negativa tenga una menor incidencia sobre la inflación de servicios y/o que la Fed comience a subir tasas de manera más anticipada.