El oro vale más por fiebre de IA, pero México produce 23% menos

El oro vale

La producción de oro en México cayó 23% anual durante el segundo trimestre de 2026, pese a que el metal atraviesa uno de sus periodos de mayor valor y encuentra una nueva fuente de demanda en la infraestructura de inteligencia artificial.

El retroceso mexicano estuvo relacionado principalmente con la menor extracción en Peñasquito, la mina de Newmont en Zacatecas, debido a su transición hacia una nueva fase operativa y al procesamiento de reservas con una menor concentración del metal, de acuerdo con el informe Gold Demand Trends del World Gold Council.

La mina no regresaría a zonas de mayor ley, es decir, con más oro por cada tonelada de mineral procesado, sino hasta 2028, señaló el documento. Además, la caída de México contrastó con un aumento de 2% en la producción minera mundial, que llegó a 966 toneladas, un récord para un segundo trimestre.

Precio del oro en 2026

El ajuste ocurre mientras el precio promedio del oro se ubicó en 4,506.29 dólares por onza durante el segundo trimestre, 37% por encima del mismo periodo de 2025, aunque 8% debajo del récord registrado en los primeros tres meses del año. Para este lunes, el precio se situaba en 4,108.57 dólares. Aunque se mantenía por debajo de los máximos recientes, continuaba en niveles históricamente elevados.

Además, el precio del oro podría mantenerse cerca de los niveles actuales durante el resto de 2026, aunque con episodios de volatilidad alrededor de los 4,000 dólares por onza, de acuerdo con StoneX. La firma considera que la expectativa de tasas de interés más altas en Estados Unidos ha frenado nuevas compras y elevado el costo de oportunidad de mantener un activo que no genera rendimientos.

No obstante, el auge del oro ya no depende únicamente de su función como activo de refugio o reserva de valor. Su utilización en productos electrónicos aumentó 4% anual, a 68.3 toneladas, impulsada por servidores de inteligencia artificial, semiconductores de alta gama, memorias, centros de datos y componentes avanzados.

El World Gold Council señaló que la inversión en infraestructura de IA compensó la debilidad de productos tradicionales como teléfonos inteligentes y computadoras personales. El metal se utiliza en circuitos y conexiones que requieren elevada conductividad, resistencia térmica y confiabilidad, especialmente en servidores, vehículos eléctricos y satélites.

La demanda de oro en los sectores de memoria y semiconductores volvió a crecer con fuerza durante el trimestre. Aunque los fabricantes buscan reducir la cantidad utilizada debido a su precio, el aumento de aplicaciones relacionadas con IA superó esa sustitución y mantuvo el crecimiento del consumo.

Por otra parte, el respaldo estructural continúa en el sector oficial. Una encuesta citada por StoneX mostró que 89% de los bancos centrales espera que las reservas mundiales de oro aumenten durante los próximos 12 meses, mientras 45% anticipa incrementar sus propias tenencias y solo 1% prevé reducirlas. Además, 78% considera que el metal representará una mayor proporción de las reservas internacionales dentro de cinco años.

Asia gana terreno en el mercado

También está cambiando la geografía de los compradores, según el reporte, la inversión convencional, sin incluir operaciones extrabursátiles, cayó 46% anual durante el segundo trimestre, a 262 toneladas, debido principalmente a las salidas de los fondos cotizados o ETF.

Sin embargo, las operaciones OTC —compras privadas o realizadas fuera de mercados bursátiles— alcanzaron 327 toneladas durante el trimestre y 571 toneladas en el primer semestre.

El organismo reconoce que esta demanda no puede observarse completamente, pero los reportes disponibles apuntan a que buena parte de las compras estuvo concentrada en Asia. Esto refleja el creciente peso de los inversionistas de la región en barras, monedas, fondos y operaciones privadas.

Mientras los inversionistas occidentales reaccionan con mayor sensibilidad al dólar y a las tasas de interés, compradores asiáticos continúan utilizando el oro como protección frente a la debilidad de sus monedas, la inflación, los riesgos geopolíticos y la falta de alternativas de inversión.

La demanda mundial total, incluidas las operaciones OTC, se mantuvo prácticamente sin cambios en 1,269 toneladas durante el segundo trimestre. En el primer semestre aumentó 2%, a 2,522 toneladas, pero su valor alcanzó un récord de 380,000 millones de dólares.