El albur es un fenómeno exclusivamente mexicano: Luis Fernando Lara

El albur es un

La escena podría ser la siguiente: dos amigos se reencuentran después de mucho tiempo sin verse. Uno de ellos pregunta: “¿De dónde vienes?”. Y el aludido responde: “De Tejeringo el Chico”. El primero, en medio del sobresalto, responde al instante: “Ah, pues yo de San Metodio el Grande”.

Este albur lo escribió el lingüista Luis Fernando Lara (1943), quien estudió este “deporte verbal” en su artículo “Hacia una tipología de las tradiciones verbales” (2012). Ahora prepara la conferencia “Las tradiciones del hablar”, en la que analizará el albur y el caló. Este último es la “jerga de origen popular, basada por lo general en el habla de los maleantes…”, dice el Diccionario del español de México (El Colegio de México), que Lara dirige desde la década de 1970.

Con respecto al albur, “siempre se trata de una situación de diálogo: no se produce si uno no tiene a un dialogante enfrente”, cuenta el lingüista en esta conversación con Aristegui Noticias. Acto seguido, explica que el hablante debe responder a su interlocutor con una agudeza o, incluso, con una pequeña agresión.

“Entonces se produce el torneo verbal que caracteriza el albur. Fundamentalmente es un certamen propio de las cantinas, que luego se ha generalizado, pero me parece que nació allí, al calor del alcohol y entre hombres. Ahora, claro, también alburean las mujeres.

Al preparar esta conferencia, leí sobre una señorita tepiteña que es la campeona nacional del albur. También hay que recordar a la actriz Carmen Salinas; muchas veces la escuchamos alburear en las películas”.

Es difícil imaginar a Luis Fernando Lara alburear, que ofrece sus conferencias con saco y corbatas coloridas, pero discretas. Quizá lo haga en El Colegio Nacional (Donceles 104, Centro Histórico, Ciudad de México) el próximo martes 28 de julio, cuando presente esta nueva lección de su ciclo La educación y las culturas de la lengua.