Doña Cony, una larga vida de orar por los enfermos
Constanza Reyes viuda de Martínez, es una mujer de 85 años, que toda su vida ha dedicado a ver a los enfermos, y que a diario desde muy temprano, a las 4:30 de la mañana, empieza a orar por ellos, también por los que no tienen trabajo o un techo donde dormir.
MUNDO ECONÓMICO Y POLÍTICO habló con ella, y esto fue lo que nos contó.
¿De dónde nace esa inquietud por ver a los enfermos?
Recuerdo que inicié desde los 9 años cuando mi papá me decía: “Hija, en esta familia hay un enfermo, vaya usted y dígales que cómo sigue, y en qué podemos apoyarlo?”, de ahí me nació para mí el amor a los enfermos que hasta la fecha en mi vejez, Dios Nuestro Señor, me ha dado esa bendición de llegar a esta edad, me levanto muy temprano y no quiero que nadie me interrumpa pues es un tiempo que dedico para orar con Dios y leer su Santa Palabra”.
Solo si yo estoy impedida físicamente por ejemplo una tos, oro mentalmente, pero a diario pido por los enfermos que están en los hospitales, por sus familiares pues ellos también sufren por sus pacientes, y viera usted cuantos milagros he presenciado.
¿Algún enfermo en particular que le venga a la mente Doña Cony?
He visto tanta gente morir y muchos más que se alivian por la voluntad de Dios. Recuerdo el caso de una joven mujer que venía de Cerritos y que estaba internada en una clínica del ISSSTE, estaba muy grave porque había tenido la placenta previa, y entonces, los médicos pensaban que la bebé se iba a quedar sin su mamá por lo que todos sus familiares estaban muy preocupados. Me invitaron para ir a orar por ella, y pues le doy las gracias a Padre Dios de que ella está con vida. Azul Romina, su hija, acaba de cumplir 15 años, esa niña que iba a quedar huerfanita, Padre Dios permitió que su mamá siguiera viviendo. Son cosas muy grandes que he visto en la vida, que el Señor me ha dado ese privilegio, pero si yo les dijera de tantos testimonios que tengo, no acabábamos.
