Bajo crecimiento y deuda presionan perfil fiscal de México: Moody’s
México mantiene fortalezas relevantes, pero enfrenta una tendencia fiscal negativa por el bajo crecimiento, el aumento de la deuda, el encarecimiento de los intereses y una menor flexibilidad presupuestaria, advirtió Ariane Ortiz-Bollin, directora ejecutiva y responsable de riesgo soberano para las Américas de Moody’s Ratings.
Descartó que el país se encuentre ante una crisis o una situación de “gran alerta”, aunque señaló que la combinación de déficits persistentemente altos y una expansión económica débil puede elevar la deuda y reducir la confianza de los inversionistas.
“No estoy hablando para nada de una crisis ni una situación de gran alerta pero la tendencia es negativa”, declaró Ortiz-Bollin en su participación en la mesa de análisis ‘Perspectivas crediticias para las Américas”.
Recordó que si el crecimiento económico sigue “muy bajo y los déficit fiscales están permanentemente altos”, la deuda continuará aumentando y la confianza del inversionista puede ir siendo cada vez menor.
Para Ortiz-Bollin, la credibilidad de la política fiscal será clave para contener el deterioro, pues los inversionistas pueden tolerar un periodo de mayor gasto si existe un plan creíble de mediano plazo para elevar ingresos, reducir presiones presupuestarias y estabilizar la deuda.
El diagnóstico coincide con un reporte publicado este miércoles por Moody’s Ratings, que mantiene la referencia de México en ‘Baa3’ con perspectiva estable, sin anunciar una acción de calificación, y advierte de restricciones estructurales sobre inversión, productividad y efectividad institucional.
La agencia previó que la economía mexicana crezca 1.3% en 2027, por debajo del rango de 1.5% a 2.5% contemplado por el gobierno en el Paquete Económico presentado el 8 de septiembre.
El reporte señala además que el crecimiento de los últimos 10 años promedio cayó a 1.2% en 2025 desde 3.7% en 1999.
Moody’s estimó que la deuda pública, que alcanzó el 49% del PIB en 2025, superará el 52% en 2026, mientras los pagos de intereses absorberán cerca del 18% de los ingresos gubernamentales, frente al 17% en 2025 y el 11% en 2021.
Ortiz-Bollin señaló que esa mayor carga financiera se suma a una creciente rigidez del gasto, por el apoyo recurrente a Pemex, las transferencias sociales y otros compromisos presupuestarios.
Inversionistas aún ven fortalezas en México
Pese a esos riesgos, destacó que los inversionistas internacionales siguen viendo fortalezas en México por el tamaño y diversificación de su economía, la estabilidad macroeconómica y el acceso al mercado estadounidense.
El reporte agregó que esas ventajas no han logrado traducirse en una aceleración sostenida de la inversión productiva ni de la productividad, y mencionó entre los principales obstáculos las brechas de infraestructura, la informalidad, la incertidumbre regulatoria y las debilidades institucionales.
