Tras asesinato de activista en Temoac, organizaciones exigen investigar como feminicidio

Tras asesinato de

Sandra Rosa Camacho Flores, activista social, ex candidata a la presidencia municipal de Temoac por el Partido del Trabajo y actual delegada municipal (2025-2028), fue asesinada a tiros dentro de su domicilio este jueves, confirmó la Fiscalía General del Estado de Morelos.

De acuerdo con información oficial y de organizaciones comunitarias, Camacho Flores participaba en actividades vecinales, culturales y en colectivos indígenas de la región, además de desempeñarse como costurera especializada en uniformes y vestuarios de danza.

El homicidio ocurrió después de que la propia activista denunciara públicamente redes de extorsión y violencia en la zona oriente del estado.

El 11 de agosto de 2025, durante la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz y Seguridad, advirtió que su vida estaba en riesgo y solicitó la presencia de la Guardia Nacional. En esa intervención refirió casos de cobro de piso y hechos armados.

En ese acto, la gobernadora Margarita González Saravia aseguró que las denuncias serían atendidas “de manera inmediata, sin importar quién las presentara”.

En febrero pasado, el alcalde Valentín Lavín Romero sufrió un atentado en Jonacatepec, tras lo cual se retiró temporalmente del cargo. De acuerdo con antecedentes, mantiene vínculos familiares con Angelina “N”, ex tesorera municipal, actualmente en prisión por delitos como secuestro exprés y extorsión.

Tras el asesinato, el gobierno estatal informó que se activaron los protocolos correspondientes para esclarecer el caso.

Organizaciones como Mujeres Indígenas Líderes Comunitarias (MILC) y la Coordinadora de Grupos Culturales Indígenas y Populares (CGCIP) exigieron que el homicidio sea investigado como feminicidio. En su posicionamiento señalaron que Camacho Flores ejercía un cargo comunitario y que su asesinato constituye violencia política por razón de género.

Las agrupaciones también solicitaron medidas urgentes de protección en la región oriente de Morelos, donde —indicaron— se han registrado al menos seis feminicidios en lo que va del año, y demandaron la aplicación efectiva de protocolos de seguridad.

Subsecretario niega activismo; colectivas acusan violencia institucional

El subsecretario de Gobierno, Miguel Ángel Peláez Gerardo, negó que Sandra Rosa Camacho Flores fuera activista o defensora de derechos humanos, lo que generó rechazo de colectivas indígenas y feministas.

“Está tranquila la población, está tranquilo todo…”, afirmó el funcionario al referirse a la situación en la zona. Sobre la víctima, sostuvo: “No es defensora de derechos humanos ni tampoco periodista. La información que yo manejo es en ese sentido”.

Las declaraciones contrastan con posicionamientos del propio gobierno estatal, que la reconoció como “reconocida líder social”, y de la Secretaría de las Mujeres, que la describió como “una mujer comprometida con su comunidad”.

Integrantes de organizaciones comunitarias señalaron que dichos comentarios invisibilizan su labor. “Me parece muy lamentable que minimice el trabajo que la compañera Sandra venía realizando… Se minimiza la labor comunitaria”, expresó Karina Vara.

Fabiola Del Jurado indicó: “No empieza Sandra su trabajo ahora; viene desde la lucha que sus padres han sostenido en Temoac”.

Por su parte, Delia Ramírez consideró que se trata de “un asunto de violencia institucional… y luego decir que todo está tranquilo, cuando sabemos que no es así”.

Las colectivas calificaron la postura del funcionario como “machista, patriarcal y misógina” y solicitaron la revisión de su actuación, así como su capacitación en perspectiva de género y derechos humanos. “Él tiene la obligación de atender de la mejor manera y no seguir violentando”, agregó Ramírez.

Coincidencias en el patrón de ejecución

El homicidio de Sandra Rosa Camacho, ocurrido el 26 de marzo, presenta similitudes en el modo de ejecución con el asesinato del activista Samir Flores Soberanes en 2019, de acuerdo con un pronunciamiento del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua.

Según el posicionamiento, en ambos casos el agresor llegó al domicilio de la víctima con un pretexto para hacerla salir y posteriormente disparó a quemarropa. En el caso de Camacho Flores, se indicó que una persona tocó a su puerta con el argumento de entregar una cooperación para la iglesia; al salir, recibió un disparo en la cabeza.

El Frente señaló que esta coincidencia refuerza la hipótesis de un modus operandi dirigido contra liderazgos comunitarios en la región oriente de Morelos.

Organizaciones comunitarias han documentado un incremento de la violencia en Temoac en los últimos meses. En este contexto, el crimen ha sido interpretado por colectivos como un hecho que trasciende lo individual.

El Frente calificó el asesinato como un feminicidio con implicaciones políticas y advirtió que este tipo de ataques envía un mensaje de intimidación a quienes participan en procesos organizativos en las comunidades.

Hasta el momento, las autoridades estatales no han informado sobre personas detenidas por este caso.