Tepito, San Juan de Dios y El Santuario, en lista negra de piratería del gobierno de EU
El gobierno de Estados Unidos pone bajo la lupa a algunos de los mercados más conocidos de México por la venta de productos falsificados y contenidos piratas. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) publicó las conclusiones de su Revisión de Mercados Notorios de 2025 para la Falsificación y la Piratería, un reporte anual que identifica espacios físicos y plataformas en línea donde se concentran estas actividades.
El informe destaca 37 mercados en línea y 32 mercados físicos en todo el mundo que, según la información recopilada por titulares de derechos y autoridades, participan o facilitan la falsificación de marcas registradas o la piratería de derechos de autor.
En el caso de México, el documento identifica al mercado de Tepito en Ciudad de México y al Mercado San Juan de Dios en Guadalajara como centros relevantes dentro de la distribución de productos falsificados y contenidos piratas.
De acuerdo con la USTR, estos espacios forman parte de una red internacional de mercados donde circulan mercancías que infringen derechos de propiedad intelectual y que afectan a empresas, consumidores y sectores industriales vinculados con la innovación y la creatividad.
El reporte describe al Mercado San Juan de Dios, también conocido como Mercado Libertad, como el mercado techado más grande de América Latina. El complejo alberga cerca de 3,000 puestos distribuidos en más de 430,000 pies cuadrados.
Titulares de derechos citados en el documento señalan que una parte importante de los vendedores comercializa productos falsificados como ropa, calzado, accesorios, artículos para el hogar e incluso medicamentos. También circulan productos digitales piratas, entre ellos software, películas y videojuegos.
El informe añade que algunos comerciantes ofrecen servicios para modificar consolas de videojuegos mediante la instalación de chips o herramientas diseñadas para evadir los sistemas de protección tecnológica.
A pesar de la magnitud del problema, el reporte señala que durante 2025 no se registraron operativos importantes contra piratería o falsificación en ese mercado, lo que organizaciones de la industria consideran una señal de debilidad en la aplicación de las leyes de propiedad intelectual.
Una situación similar ocurre en Tepito, uno de los mercados informales más grandes de la Ciudad de México. La USTR lo describe como un enorme mercado al aire libre que funciona como un importante centro de distribución de mercancía falsificada hacia otros mercados del país e incluso hacia Centroamérica.
En la zona se comercializan ropa, accesorios, productos de belleza, electrónicos y artículos de lujo falsificados, además de videojuegos piratas, consolas modificadas y dispositivos diseñados para facilitar la piratería digital.
El informe también advierte que el entorno del mercado representa un desafío adicional para las empresas que buscan proteger sus marcas, ya que el nivel de actividad criminal en la zona dificulta las labores de vigilancia o acciones legales por parte de los titulares de derechos.
Nodo logístico de falsificaciones
El reporte también menciona El Santuario, una zona comercial ubicada en el centro de Ciudad de México que funciona como un punto estratégico dentro de la distribución de productos falsificados en el país.
A diferencia de Tepito o San Juan de Dios, donde la venta ocurre principalmente al consumidor final, en El Santuario predominan bodegas y comercios mayoristas que abastecen a vendedores de otros mercados.
Según el informe, en esa zona se almacenan grandes volúmenes de mercancía apócrifa que posteriormente se redistribuyen a distintos puntos del país. Entre los productos que circulan se encuentran ropa, calzado, accesorios, perfumes, cosméticos y artículos electrónicos falsificados, además de software y contenidos digitales piratas.
La USTR advierte que estos centros de almacenamiento y distribución fortalecen las cadenas de suministro de mercancía ilegal al facilitar que los productos lleguen con rapidez a distintos mercados informales.
La revisión anual de la USTR no constituye una determinación legal contra países o mercados específicos, pero busca presionar a gobiernos y actores privados para que refuercen las medidas contra la piratería y la falsificación. El informe también subraya que estas actividades generan pérdidas económicas para empresas y trabajadores, erosionan la innovación y pueden implicar riesgos para la salud y la seguridad de los consumidores.
A nivel global, el reporte advierte que el comercio de productos falsificados y contenidos piratas sigue siendo un fenómeno de gran escala. Estudios citados por la USTR estiman que el comercio mundial de bienes falsificados alcanzó alrededor de 467,000 millones de dólares, equivalente a cerca de 2.3% de las importaciones globales.
