T-MEC blinda a México y Canadá del nuevo arancel general de 10% de Trump
El nuevo arancel temporal de 10% anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no alcanzará a las exportaciones mexicanas y canadienses que cumplan con las reglas del T-MEC, lo que preserva el acceso preferencial de América del Norte.
La proclamación firmada este 20 de febrero establece un recargo general a prácticamente todas las importaciones hacia Estados Unidos durante un periodo inicial de 150 días, como respuesta al creciente déficit externo estadounidense y al deterioro de su balanza de pagos. Sin embargo, el documento incluye una exclusión explícita para los bienes que ingresen libres de arancel bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Esto significa que los productos que acrediten cumplimiento de reglas de origen del T-MEC mantendrán su trato preferencial y evitarán el nuevo arancel que sustituye al 25% de la IEEPA que invalidó la Corte Suprema, lo que protege cadenas productivas altamente integradas como la automotriz, electrónica, aeroespacial y manufacturera.
La medida se sustenta en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite imponer recargos temporales cuando Estados Unidos enfrenta desequilibrios graves en su balanza de pagos. Según la Casa Blanca, el déficit comercial de bienes alcanzó alrededor de 1.2 billones de dólares en 2024 y 2025.
Aunque el arancel tendrá un alcance global, la proclamación establece una larga lista de excepciones adicionales consideradas estratégicas para la economía estadounidense. Entre los productos excluidos se encuentran minerales críticos, metales monetarios y lingotes, energía y productos energéticos, así como recursos naturales y fertilizantes cuya producción doméstica resulta insuficiente.
También quedan fuera diversos productos agrícolas, incluidos carne de res, tomates y naranjas, además de productos farmacéuticos e ingredientes médicos esenciales. A ello se suman ciertos bienes electrónicos, productos aeroespaciales, vehículos de pasajeros, camionetas ligeras, autobuses y múltiples autopartes.
El recargo tampoco se aplicará a mercancías que ya enfrenten restricciones comerciales bajo la Sección 232, utilizada previamente para imponer aranceles al acero y aluminio, ni a materiales informativos, equipaje acompañado o donaciones.
La Casa Blanca argumenta que estas exclusiones buscan evitar disrupciones severas en el suministro industrial y contener presiones inflacionarias internas, al tiempo que se limita la entrada de importaciones consideradas no esenciales.
Para México y Canadá, esto refuerza el papel del T-MEC como el principal blindaje comercial ante un entorno global cada vez más proteccionista.
