Sociedad Mexicana de Maestros de Danza, una apuesta por elevar la calidad y la inclusión

Sociedad Mexicana

“Los prejuicios que impiden que los varones estudien danza, ya sea niños o jóvenes, persisten en los padres de familia, lo que se refleja en los escenarios”, afirma Irasema de la Parra, presidenta de la Sociedad Mexicana de Maestros de Danza, que festeja 35 años de promover esta disciplina y su calidad.

Estos prejuicios continúan, pero también hemos mejorado. Se ha visto más dedicación de los niños varones en la danza. Tengo una escuela y me cuesta mucho trabajo convencer a las madres de que inscriban a sus hijos en danza. Sí ha aumentado el número de niños que se interesan, pero el prejuicio es una cuestión cultural muy fuerte”, explica en entrevista.

La Sociedad nació en 1990. “Nos juntamos 12 maestras con la inquietud de crear eventos, talleres y cursos para mejorar el nivel de enseñanza de la danza. Casi todas éramos maestras de clásico, por eso creció mucho esta técnica; pero ya estamos más abiertos a la danza contemporánea y este año iniciamos el Concurso Nacional de Danza Contemporánea”, narra.

Con el propósito de “elevar la calidad artística y técnica de ejecutantes y profesores, además de descubrir y apoyar a jóvenes talentos de esta disciplina”, la agrupación reúne a 87 profesores de danza asociados, de 21 estados del país y medio centenar de escuelas y academias; se ha vinculado con 150 maestros y han concursado en sus certámenes más de 600 alumnos.

ENSEÑAR LA DANZA SIN VIOLENCIA FÍSICA O PSICOLÓGICA

Un cambio que ha observado De la Parra es la concepción de enseñar la danza sin violencia física o psicológica y de una manera más inclusiva. “Ha evolucionado en el sentido de que hay más conciencia de no torturar a los niños. Hay más conocimiento de la problemática de la alimentación, de no presionar cuando las niñas suben de peso, porque puede ser algo hormonal temporal.

A nivel profesional también ha cambiado. Ya se ven cuerpos más atléticos, no tanto delgados; aunque aún existe ese requerimiento, ya se aceptan todo tipos de cuerpo, dependiendo de la técnica. Pero también hay que conservar el equilibrio”, agrega.

En 1995, se realizó la primera edición de su Encuentro Bienal, integrado por dos concursos, un encuentro de coreografía y un curso de verano. “Ha sido impresionante cómo ha evolucionado. Este tipo de eventos motiva a los niños a acercarse a la danza”.

La competencia más emblemática, dice, es el Concurso Nacional de Ballet Infantil y Juvenil, cuya premiación será mañana, a las 19:00 horas, en el Palacio de Bellas Artes.

La Sociedad ha sobrevivido por la pasión de las maestras que la conformamos, la mayoría somos mujeres. Pertenecer a ella es altruista. Hemos enfrentado varios retos, pero ha valido la pena”, concluye.