Preparan retrospectiva que reunirá cien obras; recibe Kiyoto Ota la Medalla Bellas Artes
El Museo del Palacio de Bellas Artes dedicará una retrospectiva al escultor japonés-mexicano Kiyoto Ota (Nagasaki, 1948), con cerca de cien piezas, para dimensionar su legado en la tradición escultórica del país.
Así lo detalló ayer Daniel Garza Usabiaga, director del Museo del Palacio de Bellas Artes, luego de la entrega a Ota de la Medalla Bellas Artes 2025 en Artes Visuales, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
La muestra se realizaría en el segundo semestre de 2026, en las salas Nacional y Diego Rivera. La idea es una exposición que dé una visión panorámica de la producción del maestro Ota”, detalló Garza Usabiaga.
Agregó que le gusta cómo el artista “logra reconciliar tradiciones, entre la local y su tradición de origen, y cómo puede encontrar esos puntos de reconciliación; aunado a lo aventurado y experimental de su obra de los años 80, 90 y principios de siglo XXI, cómo influyó ésta y es un referente para muchas prácticas contemporáneas”.
Previo a la entrega de la presea, Magali Lara –quien, con junto con Rita Eder y Osvaldo Sánchez, formó parte del jurado que definió el reconocimiento– perfiló a Ota como “un artista silencioso, obsesivo, que no teme a la dificultad que implica la elaboración de cada pieza, que trabaja de manera esmerada, porque cree en lo que deposita en cada una.
Un artista muy personal al que sus amigos llaman ‘japoteco’, con afecto, que trabajó 35 años como maestro de escultura en piedra, en la Facultad de Arte de la UNAM, miembro de la Academia de las Artes, a 50 años de vivir en México, y que casi siempre hace las cosas solo para concentrarse en su trabajo y que se olvida del tiempo y el mundo”, expresó.
Ota nació en 1948 en Nagasaki, Japón, y llegó a México en 1972, motivado por el deseo de ampliar sus horizontes artísticos y entrar en contacto con un contexto cultural distinto al de su país natal. En México consolidó su carrera y vida como escultor.
Ingresó a La Esmeralda y, en 1986, el Museo de Arte Moderno le dedicó su primera exposición individual. Ha expuesto en museos y galerías de México y Japón.
