Premios Razzie: Blanca Nieves, Robert De Niro y todos los nominados a los galardones que “celebran” lo peor del cine

Premios Razzie

Durante la temporada de premios cinematográficos -que este año culmina el 15 de marzo con la entrega de los Oscar-, el superlativo “mejor” circula sin freno. Mejor película, actor, director, edición, música y peluca, entre tantos otros, los reconocimientos a la excelencia en la industria audiovisual se reparten hasta que dejan de tener sentido. Se dirá que no se trata de una competencia deportiva y que estar nominado ya es premio suficiente, una verdad de Perogrullo que pocos se toman en serio. Sin embargo, desde los años 80 existe una premiación que funciona como antídoto de la pompa y circunstancia que rodea a la época de auto celebración hollywoodense.

Se trata de los paródicos Razzies, los premios a lo peor de la producción estadounidense del año que pasó. Creados por el crítico y escritor de cine John J. B. Wilson, hace cuatro décadas los Golden Raspberry-su nombre completo- se dedican a señalar los tropiezos, fracasos y malas decisiones de Hollywood. Este miércoles se dio a conocer esa lista en la que nadie quiere figurar, y está claro que la edición 2026 tiene a la versión con actores de Blanca Nieves entre las candidatas “favoritas”.

La película de Disney protagonizada por Rachel Zegler y Gal Gadot sumó seis menciones que incluyen peor film, remake, actores de reparto para los “enanos digitales”, combo en pantalla, director y guion. Su mayor competencia por las burlonas estatuillas es La guerra de los mundos, un film basado en la ya muchas veces adaptada novela de H. G. Wells protagonizada por Ice Cube (disponible en Prime Video) que también consiguió seis candidaturas: peor película, actor principal (Ice Cube), remake, director, guion y combo en pantalla, uno de los rubros más ingeniosos de los Razzies. De hecho, en esa categoría figuran los siete enanos de Blanca Nieves; James Corden y Rihanna por su participación en Los pitufos; Ice Cube y “su cámara de Zoom” en La guerra de los mundos; Robert DeNiro y Robert DeNiro en Alto Knights: mafia y poder y The Weeknd y “su colosal ego” en Hurry Up Tomorrow: más allá de los reflectores.

Uno de los mayores atractivos de los Razzie -cuyos ganadores se anunciarán, como es tradición, un día antes de la ceremonia de los Oscar- es que no repara en el prestigio de sus nominados y si la ocasión lo amerita no teme prenderle fuego a sus laureles. Así, este año entre sus candidatos en los rubros actorales figuran ganadores del Oscar como el mencionado De Niro, Nicolas Cage, Sylvester Stallone (ambos nominados como peor intérprete de reparto); Ariana DeBose (Amor explosivo), Natalie Portman (La fuente de la juventud) y Michelle Yeoh (Star Trek: Section 31).

Inmunes a la influencia de las campañas de marketing y las estrategias orquestadas por los estudios y plataformas de streaming por acumular reconocimientos para sus películas, los premios Razzie no temen hacerse enemigos poderosos en Hollywood. Lo demuestran las tres nominaciones que recibieron los hermanos Russo, realizadores detrás de la saga Avengers, incluida Doomsday, la nueva entrega del universo cinematográfico de Marvel que se estrenará en diciembre, en los rubros de peor película, peores directores y guionistas por Estado eléctrico, el film de enorme presupuesto que realizaron para Netflix y que resultó en un fracaso de crítica y en el desinterés del público.

Es poco probable que los Russo -o cualquiera de los nominados de este año-, asistan a recibir la estatuilla de plástico pintada de dorado como sí hicieron en el pasado los mejores buenos perdedores de la industria. Halle Berry y Sandra Bullock, los aceptaron con humor casi en simultáneo con sus triunfos en los Oscar mientras que, según el diario El País, el primer nominado que se animó a recibir su Razzie fue el director Paul Verhoeven en 1996, tras el estrepitoso fracaso de Showgirls. “Hoy me han dado siete premios por ser el peor, pero, aun así, todo este asunto fue más divertido que leer las críticas de Showgirls”, comentó el director neerlandés entre risas en aquella ceremonia que desde su primera entrega promueve la sana costumbre de no tomarse los premios demasiado en serio.