Irán golpea instalaciones energéticas del Golfo y abre diálogo con Omán sobre navegación en Ormuz
Irán lanzó este domingo una nueva ola de ataques contra la infraestructura energética de la región que se concentraron especialmente en las compañías estatales de Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait, donde fueron alcanzadas instalaciones petroquímicas y almacenes de petróleo, entre otros objetivos, sin que por ahora haya constancia de víctimas.
En Emiratos, restos de varios proyectiles iraníes derribados, según las autoridades, provocaron varios incendios en la planta petroquímica de Borouge, una operación conjunta la Compañía Nacional de Petróleo de Abú Dabi y la austriaca Borealis. Nuevos ataques, además, provocaron la suspensión provisional de las tareas de extinción.
El incendio de Bahréin fue declarado en un almacén perteneciente a la también compañía nacional Bapco Energies y ahora mismo se encuentra bajo control, según la agencia nacional de noticias del país.
Finalmente, la Corporación del Petróleo Kuwaití confirmó “atroces ataques iraníes” contra sus “instalaciones operativas y las de su subsidiaria Compañía de Industrias Petroquímicas”.
“El ataque provocó incendios en varias de esas instalaciones y causó importantes pérdidas materiales, pero no se registraron heridos”, manifestó el Gobierno kuwaití en un comunicado.
Irán y Omán comienzan conversaciones preliminares sobre el estrecho de Ormuz
Por otra parte, representantes diplomáticos de Irán y de Omán comenzaron conversaciones preliminares para tratar una posible regulación de la navegación por el estrecho de Ormuz, ahora mismo bajo control total de Irán, que excluyó del tránsito a cargueros afiliados con Estados Unidos, Israel, y otros países con los que todavía no pactó acuerdos bilaterales de paso.
Omán es un mediador instrumental en la región y ejercía como enlace principal entre Estados Unidos e Irán durante las últimas conversaciones nucleares entre ambos países.
En un comunicado publicado por la agencia oficial de noticias omaní, el sultanato confirmó una reunión “a nivel de subsecretarios de Exteriores” con la parte iraní y “en presencia de especialistas de ambas partes”.
“En la reunión se analizaron las posibles opciones para garantizar el tráfico a través del estrecho de Ormuz en el contexto de las circunstancias actuales en la región”, en referencia al conflicto desatado por el comienzo de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero y la consiguiente respuesta iraní.
“Expertos de ambas partes presentaron diversas ideas y propuestas al respecto”, concluyó el comunicado, sin dar más detalles.
A última hora del sábado, el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, anunció los preparativos de un “protocolo” para establecer “normas básicas para la gestión del movimiento de buques” en el estrecho, cuyo punto de entrada y salida es precisamente el golfo de Omán.
“Actualmente estamos ultimando el borrador del protocolo y, una vez que esté completo internamente, sin duda iniciaremos negociaciones con la parte omaní para alcanzar un protocolo común”, afirmó.
Horas antes, el ultraconservador Parlamento iraní avisó que el estrecho de Ormuz jamás volverá a ser un paso de libre navegación porque su estatus cambió definitivamente con el estallido de la guerra.
“El estrecho de Ormuz se ha convertido en una ventaja estratégica para Irán en las nuevas condiciones de seguridad y nunca volverá a tener el estatus que tenía antes”, declaró el portavoz de la Presidencia del Parlamento iraní, Abbas Goudarzi, que esta misma semana anunció el comienzo de los procedimientos legislativos para imponer un coste de navegación a los barcos que transitan por el estrecho, a pagar en la moneda nacional, el rial.
Hezbolá anuncia un ataque contra un buque de guerra israelí
En tanto, las milicias chiíes libanesas de Hezbolá anunciaron este domingo que atacaron un buque de guerra israelí a 68 millas náuticas de la costa, en un incidente desmentido por fuentes militares israelíes, dentro de una nueva mañana de enfrentamientos en Líbano durante la ofensiva de Israel para controlar el sur del país.
Hezbolá afirmó en un comunicado que el buque de guerra se preparaba para lanzar “agresiones contra territorio libanés”. Su ataque fue efectuado con un misil de crucero y aseguró que concluyó con un impacto directo contra el buque en lo que se trataría de la primera operación de estas características desde el comienzo de la nueva fase de hostilidades entre Israel y las milicias del partido chií con la guerra de Irán que empezó el 28 de febrero como telón de fondo.
Es más, la última vez que Hezbolá lanzó este tipo de proyectil fue durante la guerra de julio de 2006, al margen de un discurso del ex secretario general del partido, Hasán Nasralá.
En respuesta, fuentes militares israelíes aseguran a la radio del Ejército que tal ataque no tuvo lugar y, ya de manera pública, las Fuerzas de Defensa de Israel emitieron avisos a los residentes de siete barrios del sur de Beirut para que escapen de un inminente ataque contra posiciones de Hezbolá.
Medios libaneses contabilizaron hasta cuatro ataques aéreos israelíes sobre los barrios del sur de la capital libanesa sin que por el momento haya información sobre víctimas.
También se detectaron varios lanzamientos de proyectiles desde suelo libanés hacia el norte de Israel en torno a las 11.00 horas. Medios israelíes informaron de la activación de las sirenas antiaéreas y lo atribuyen al “lanzamiento de misiles iraníes”.
La agencia oficial de noticias libanesa NNA informó que los ataques israelíes en el sur de Líbano durante esta pasada noche mataron al menos a doce personas, seis de ellas miembros de una familia de desplazados en la ciudad de Kfar Hatta y otros tres en otro ataque en la ciudad de Sadequin.
