Irán despliega maniobras navales y envía advertencia a fuerzas de EE.UU. en el golfo Pérsico

Irán despliega

La Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) puso en marcha un amplio ejercicio militar en el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el mar de Omán, con el propósito de enviar un mensaje directo a las embarcaciones estadounidenses desplegadas en la región.

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Las maniobras, que se extenderán durante dos días, incluyen pruebas de misiles, drones y sistemas de vigilancia con inteligencia artificial. También revisará las capacidades combativas de varios equipos de defensa antiaérea, entre ellos Navab, Majid y Misaq, según reportes de medios iraníes.

El subcomandante de la Guardia Revolucionaria, general Ali Fadavi, afirmó que la seguridad del golfo Pérsico constituye una “línea roja” para Irán y responsabilizó a Estados Unidos e Israel de “ser los principales generadores de inestabilidad en el mundo”.

La operación rinde homenaje al comandante Mohamad Nazeri, figura emblemática en el país por su liderazgo en la captura de diez marineros estadounidenses que ingresaron en aguas iraníes en 2016.

Estas maniobras se producen en un contexto marcado por la continua presencia militar estadounidense en la región y por los reiterados ataques de Israel en Medio Oriente, con miles de personas asesinadas y lesionadas en Gaza, Líbano, Siria, Yemen e Irán. Las operaciones navales de EE.UU. y sus aliados han configurado un escenario de hostilidad permanente que amenaza la estabilidad del Golfo, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.

El ejercicio militar, aseguran las autoridades iraníes, envía un doble mensaje: cooperación y buena voluntad a los países vecinos, y una advertencia contundente a los adversarios de que cualquier provocación recibirá una respuesta inmediata.

Desde la década de 1980, las fuerzas navales iraníes mantienen fricciones recurrentes con unidades estadounidenses desplegadas en la zona, debido a intervenciones ilegítimas y a las maniobras de Washington orientadas a ejercer control geopolítico sobre un corredor energético clave.

Los ejercicios periódicos de Irán en el golfo Pérsico y el mar de Omán buscan reforzar su capacidad defensiva y, al mismo tiempo, funcionar como elemento de disuasión frente a las potencias extranjeras que insisten en mantener una política de presión militar para influir en el equilibrio regional.