Instituto de Metalurgia de la UASLP destaca el papel de las mujeres en la minería y su impacto en la seguridad y competitividad del sector
La presencia de mujeres en la minería no solo amplía las oportunidades laborales, también eleva los estándares de seguridad y desempeño en las unidades productivas, expuso la Mtra. Marisol Barragán Mendoza, presidenta de Women in Mining (WIM) México, durante su conferencia en línea dentro del ciclo “Mujeres en la Ciencia”, organizado por el Instituto de Metalurgia de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Mencionó que los equipos, en los que laboran mujeres, registran hasta 67 por ciento menos lesiones, lo que demuestra que la diversidad incide de forma directa en entornos más seguros y eficientes.
La especialista señaló que las trabajadoras enfrentan condiciones complejas, ya que muchas operaciones se ubican en zonas remotas o campamentos, lo que influye en la decisión de integrarse a este sector. No obstante, la participación femenina mantiene una tendencia de crecimiento. En 2024 se contabilizaron 77 mil 190 mujeres en la minería, cifra que representa un aumento de 3.6 por ciento respecto a 2023, y se prevé que los datos de 2025 resulten más alentadores.
Entre 2015 y 2019 la proporción de mujeres pasó de 12.8 a 15.7 por ciento. En 2020 se presentó un retroceso a causa de la pandemia; sin embargo, tras ese periodo se reforzaron las políticas de diversidad e inclusión dentro de la industria. Actualmente, 43.6 por ciento de las trabajadoras se desempeña en la fabricación de productos minerales no metálicos y 36.2 por ciento en minería metálica básica.
Barragán Mendoza subrayó que la minería constituye un aliado estratégico de la transformación energética y de la industria limpia en el país, por lo que resulta indispensable identificar áreas de mejora que permitan a más mujeres desarrollarse en condiciones seguras y equitativas. En este sentido, la Cámara Minera de México ha impulsado políticas de inclusión que hoy forman parte de la estrategia empresarial de compañías que buscan mayor rentabilidad y sostenibilidad.
A pesar de los avances, persisten retos importantes. Solo 10 por ciento de los puestos ejecutivos en empresas mineras está ocupado por mujeres; en cargos administrativos la participación alcanza 38 por ciento; en supervisión, 14 por ciento, y en el ámbito técnico, 12 por ciento. Estas cifras evidencian los espacios donde se requiere mayor impulso. Precisó que las mujeres sí se forman en áreas técnicas y científicas de alto nivel; sin embargo, diversos factores limitan su acceso y permanencia en la industria.
En este contexto, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí forma profesionales especializados a través de la Ingeniería Metalúrgica y de Materiales, así como de la Maestría en Metalurgia e Ingeniería de Materiales, programas académicos que preparan perfiles con bases científicas y técnicas sólidas para integrarse de manera activa y exitosa a la industria minera y metalúrgica.
Asimismo, el Instituto de Física de la institución fortalece este ecosistema académico con especialistas que colaboran en el análisis y desarrollo de soluciones para la industria, lo que contribuye a la formación integral de estudiantes y al avance científico en el estado y el país.
