Informalidad e inseguridad frenan la competitividad regional: IMCO

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Los principales obstáculos que frenan la competitividad regional en México son la alta informalidad laboral, la caída de Inversión Extranjera Directa (IED), la inseguridad y elevada desigualdad salarial, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

El centro de investigación privado presentó el martes los resultados de la primera edición de su Índice de Competitividad Regional (ICR), y sostuvo que ninguna región del país tiene las condiciones óptimas en infraestructura o seguridad para retener inversión.

La herramienta incorpora 40 variables y analiza seis regiones del país, conformadas por entidades con características económicas, geográficas y productivas compartidas.

Destacó que la región noreste obtuvo la primera posición al encabezar tres pilares de competitividad regional del índice. Es la más atractiva para la instalación, operación y expansión de empresas, así como para la movilidad y permanencia del capital humano calificado.

Observó un ecosistema integrado, donde infraestructura, mercado laboral, certidumbre operativa y productividad se refuerzan entre sí y generan un entorno competitivo.

Por otro lado, en las regiones del Istmo y Maya, aún hay brechas estructurales, particularmente en infraestructura logística y energética, seguridad y mercado laboral, que limitan el potencial y la capacidad productiva de las regiones.

Condiciones que, agregó, dificultan que los estados que conforman esas regiones capitalicen plenamente las oportunidades de inversión, encadenamientos y movilidad que actualmente se concentran en el norte del país.

Resultados por regiones

Noroeste y Noreste. Ambas registran las mejores tasas de percepción de seguridad (31.9% y 32% de la población mayor de 18 años) y destinan el mayor gasto empresarial en seguridad, (63,467 y 61,903 pesos), pero el noroeste tiene la tasa más alta de homicidios (33.74 por cada 100 mil habitantes).

Centro. Destaca por su cobertura escolar (98.42%) y mano de obra calificada (30.68%), pero enfrenta límites para retener talento. La baja tasa de reemplazo de vivienda (0.18%) —solo por encima del Istmo— y precios de vivienda que, aunque crecen menos (64% desde 2017), siguen siendo elevados, restringen su capacidad para absorber nueva población.

El Bajío. Registra las mayores solicitudes de patentes (3.74 por cada cien mil personas económicamente activas), lo que refleja un alto nivel de desarrollo de innovación, pero esa capacidad parece estar concentrada en una parte de la población, pues registra un bajo nivel de mano de obra calificada (22.22% de la población mayor de 15 años).

Istmo y Maya. Pese a su cercanía al mar y abundancia de recursos, ambas tienen bajos niveles de exportaciones (16.58% y 18.23%), poca IED (7.87% y 10.32%) y alta informalidad (73.08% y 63.81%). Aunque cuentan con fuerza laboral y recursos naturales, la falta de infraestructura energética y logística, empresas líderes y talento calificado las mantiene en un círculo de baja productividad y salarios reducidos.