El reinado del aguacate mexicano bajo presión de Perú y Colombia
México sigue al frente del negocio global del aguacate, pero el terreno ya no es exclusivo. La expansión de nuevos productores, en especial en América Latina, comienza a estrechar la ventaja del líder histórico.
El mercado mundial ya supera los 20,000 millones de dólares y mantiene una trayectoria de crecimiento sostenido. Los volúmenes de exportación avanzan con rapidez, impulsados por mayor producción y por la entrada de nuevos jugadores.
Si la tendencia se mantiene, hacia el final de la década cerca de 30 países exportarán más de 5,000 toneladas anuales, cuando hace apenas unos años eran muchos menos, de acuerdo con un análisis de RaboResearch, el brazo de estudios económicos y agroindustriales de Rabobank.
La OCDE y la FAO estiman que el aguacate será la fruta tropical más comercializada del mundo hacia 2030, con exportaciones cercanas a 3.9 millones de toneladas, por encima de productos como la piña y el mango. La producción global alcanzaría los 12 millones de toneladas, el triple de lo registrado en 2010.
Países que más exportan aguacate
América Latina se mantendrá como el corazón del negocio. Cerca de 74% de la producción seguirá concentrada en la región, impulsada por condiciones climáticas favorables y disponibilidad de tierra.
Pero ese mismo liderazgo regional abre la puerta a nuevos competidores.
En ese escenario, México conserva su posición dominante, sobre todo por su cercanía con Estados Unidos, el mayor importador del mundo. Durante la temporada 2024-2025, ese mercado mostró una demanda sólida y llevó los precios a máximos históricos ante la caída en los envíos mexicanos, afectados por calor y sequía .
La expectativa apunta a una recuperación en 2025-2026, con mayores volúmenes desde México y la mayor cosecha en California desde 2020. Sin embargo, el tablero ya cambia. Estados Unidos busca diversificar su abastecimiento en América Latina, mientras la Unión Europea se consolida como otro gran destino global.
Perú y Colombia aceleran
Sudamérica se perfila como el principal bloque emergente. La región podría superar el millón de toneladas exportadas en la temporada 2025-2026, liderada por Perú, seguido de Colombia y Chile.
El crecimiento responde a nuevas plantaciones, mayor inversión y una estrategia definida para ganar mercados en Estados Unidos y Europa.
Perú destaca por volumen y capacidad exportadora. Colombia, por su parte, gana terreno con rapidez y ya figura entre los principales proveedores globales. Ambos avanzan en un mercado que antes tenía un claro dominador.
En Europa, la fuerte demanda sostuvo precios elevados durante 2024 y la primera mitad de 2025, pero los envíos masivos desde Perú comenzaron a presionar los precios mayoristas durante el verano . A esto se suma el crecimiento de exportaciones desde países africanos, lo que intensifica la competencia.
La expansión no se limita a América Latina. Australia se encamina a recuperar su producción en 2025-2026 tras una caída previa, mientras Nueva Zelanda anticipa un repunte en su oferta, lo que añade más volumen al mercado global.
El resultado es un mercado cada vez más saturado y competitivo, donde la sobreoferta estacional ya presiona precios y obliga a fortalecer estrategias de comercialización.
Los retos del aguacate mexicano
México mantiene ventajas claras. Producción casi todo el año, escala y acceso privilegiado al mercado estadounidense. Pero la distancia se reduce. Perú crece con volumen, Colombia gana espacio con rapidez y nuevos países se posicionan para la próxima década.
México también enfrenta presiones internas. La producción reciente resintió sequías y olas de calor, lo que provocó caídas de doble dígito en los envíos hacia Estados Unidos en meses clave. A esto se suma una vulnerabilidad estructural, 44% de las 163,000 hectáreas certificadas en Michoacán carece de riego, lo que expone al cultivo a variaciones climáticas, dice el análsis de Rabobank..
Los costos también aprietan. El salario mínimo se triplicó desde 2018, lo que reduce márgenes para productores. Además, cerca de 67% de los huertos en Michoacán presenta algún grado de erosión del suelo, un reto que pone en riesgo la sostenibilidad de la producción.
A esto se suma la inseguridad, mientras sus exportaciones rondaron los 4,000 millones de dólares en 2025 y consolidaron su lugar en los mercados internacionales, la violencia avanza en paralelo. En regiones productoras, el crimen organizado impone cobros y presiones que se han vuelto parte del día a día. El problema golpea con mayor fuerza a Michoacán, de donde sale cerca del 75% del aguacate del país.
