El mejor disco de The Cure para Robert Smith: «Fue el momento cumbre»

El mejor disco

The Cure tiene una carrera más que interesante y diversa que puede leerse a través de sus álbumes. Desde sus primeras épocas, signadas por un sonido alternativo y fuertemente gótico, hasta el refinamiento de la producción y la poesía que se plasman en Songs of a Lost World, su disco más reciente, la banda británica atravesó diferentes etapas, sonidos y momentos internos.

Analizando estos aspectos, Robert Smith habló de los discos más destacados de la carrera del grupo y eligió el trabajo en vivo Show. Este fue el tercer álbum en vivo de la banda: se editó en 1993 y fue grabado durante el tramo estadounidense de la gira de presentación de Wish, en 1992.

En la lista de temas aparecen tanto canciones de ese disco como de Disintegration, The Head on the Door y Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me. Algunos de los temas más destacados de este álbum doble son “Open”, “Pictures of You”, “Lullaby”, “Cut”, “Just Like Heaven” y “Friday I’m in Love”, entre otros.

Smith lo considera el mejor disco por el momento que atravesaba la banda: “El concierto de Show en Detroit fue el momento cumbre del grupo. Llevábamos ocho años juntos y estábamos muy compenetrados, pero impulsé la película porque sabía que después de la gira de Wish la banda se disolvería”, expresó.

La canción de The Cure que es perfecta según Robert Smith

Cuando se trata de la mejor canción pop de la banda, Smith elige «Just Like Heaven». Para él, este tema representó todo lo que The Cure podía lograr sin comprometer su esencia. «Todos los sonidos encajaron, fue una sola toma y fue perfecta», dijo. Una de sus versiones favoritas es la reinterpretación de Dinosaur Jr., que, según Smith, influyó en la forma en que la ejecutan en vivo.

«Just Like Heaven» es una explosión de emoción contenida en una melodía pegajosa y luminosa, pero con la inconfundible esencia nostálgica de The Cure. Es el equilibrio perfecto entre la accesibilidad del pop y la sensibilidad melancólica de la banda, lo que la convirtió en una de sus canciones más atemporales.