El INEGI apabulla con datos la supuesta robustez de la economía

El INEGI apabulla

El gobierno federal insiste en que la economía nacional atraviesa un muy buen momento sin embargo, el reporte del Instituto Nacional de Estadistica, Geografia e Informática (INEGI) presentado la semana pasada, contradice puntualmente esa afirmación.

El INEGI difundió ocho documentos que describen en lo general una situación estable pero en franco estancamiento, el Producto Interno Bruto se mantiene en el mismo nivel, la industria no crece y el ramo de la construcción se debilita, al mismo tiempo que los servicios aumentan de precio.

El PIB trimestral a precios constantes bajó un 0.3 % en el tercer trimestre de este año en comparación con el segundo trimestre y un 0.2 % en relación con el año anterior, en el acumulado de enero a septiembre el incremento solo fue de 0.4 %.

El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), se ubicó en septiembre en 104.2 puntos con reducciones mensuales y anuales de 0.6 % en lo que va de este año, no hay la más mínima variación.

Por su parte, la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras confirma que esa actividad es la que más se resiente, toda vez que el valor de producción ha caído hasta un 15.4% anual, el personal ocupado un 9.9 % y las horas trabajadas 11.2 %, siendo el sur sureste la región más afectada del país.

Esto último se explica porque una vez concluidas las megaobras del gobierno federal, la obra pública se terminó precisamente en los estados de esa parte del país y no hay otros proyectos para darle continuidad al ritmo que se impuso.

Por su parte la industria de la manufactura, observa según el Indicador Mensual Oportuno de esta actividad un aumento anual estimado sólo del 0.1 %.

El unico parametro que muestra un buen ejercicio de acuerdo al Índice Nacional de Precios al Consumidor, es que en la primer quincena de noviembre la inflación general anual se ubicó en 3.61 %, lo cual está en el rango objetivo del Banco de México, aunque la inflación subyacente es del 4.32 %, los servicios en 4.50% y las mercancías alimenticias procesadas en 4.94 % mientras que que con la culminación del subsidio de verano la electricidad incremento 20.70 %.

El INEGI apabulla con datos la supuesta robustez de la economía

Los datos del INEGI representan una realidad incómoda frente a la postura oficial, porque si bien es cierto que no se puede considerar que estemos ante una recesión todavía, si estamos en un estancamiento, en una estabilidad aparente pero sin despegar, la estabilidad sin crecimiento es el peor escenario para una economía emergente como la nuestra.

Una economía que no se derrumba pero que tampoco avanza es inmovil, lo que el gobierno pretende establecer en su narrativa como fortaleza es estancamiento y si eso se prolonga se vuelve una antesala de una crisis por venir.

En la práctica no se debe confundir conceptualmente la estabilidad macroeconómica con la prosperidad, contar con una inflación controlada y finanzas públicas ordenadas, además de un tipo de cambio que no se altera, no es lo mismo que un proyecto para el crecimiento en ejecución.

Si consideramos que el gasto público no se puede desbocar y mucho menos volver al esquema de inversión en mega obras faraónicas, lo que habría que discutir, planear y llevar a cabo, es un gran acuerdo nacional mediante el cual, además del gasto en programas sociales, se incremente la inversión pública y privada de manera conjunta en infraestructura para el desarrollo.

El gobierno tiene frente sí una enorme cantidad de retos y pendientes por resolver, muchos en condiciones adversas debido a múltiples factores, algunos incluso externos, pero eso no puede ser un pretexto para la autocomplacencia, la coyuntura exige un redimensionamiento de fondo y con el 11 % del presupuesto destinado a inversión para infraestructura eso no se podrá lograr.