Dos hombres planeaban invadir una isla, asesinar a los varones… y esclavizar a mujeres y niños

Dos hombres

Dos hombres del norte de Texas enfrentan cargos federales en Estados Unidos por, presuntamente, planear la invasión de la isla haitiana de La Gonâve con una “fuerza mercenaria” para “llevar a cabo sus fantasías de violación”, según una acusación presentada por un gran jurado en el Distrito Este de Texas.

Los fiscales señalan que entre agosto de 2024 y julio de 2025 los acusados habrían diseñado la compra de un velero, armas y municiones, y la captación de personas sin hogar de Washington D.C. para ejecutar la operación.

Los imputados fueron identificados como Gavin Rivers Weisenburg, de 21 años, y Tanner Christopher Thomas, de 20. La Fiscalía sostiene que el plan contemplaba asesinar a los hombres de la isla, derrocar a las autoridades locales y someter sexualmente a mujeres y menores. Ambos niegan los cargos.

La acusación incluye conspiración para cometer asesinato, mutilación o secuestro en el extranjero —un delito federal previsto en el 18 U.S.C. § 956— y producción de pornografía infantil. La pena máxima por la conspiración puede alcanzar la cadena perpetua, mientras que por el cargo de explotación sexual de menores las sanciones oscilan entre 15 y 30 años de prisión, según la legislación y los documentos del caso divulgados por las autoridades.

De acuerdo con la narrativa fiscal, los acusados elaboraron “planes operativos y logísticos”, aprendieron nociones de criollo haitiano, investigaron la compra de armas y embarcaciones, y buscaron formación útil para su plan: Thomas se habría alistado en la Fuerza Aérea de Estados Unidos para adquirir habilidades militares, mientras Weisenburg viajó a Tailandia con la intención no concretada de tomar clases de navegación.

Los investigadores también les atribuyen la elaboración de un contingente con base en “fuerza mercenaria” y el propósito explícito de someter a la población civil de la isla “con el propósito de llevar a cabo sus fantasías de violación”. Los medios que han accedido a los documentos judiciales describen además intentos de reclutamiento y de obtención de pertrechos.

La Gonâve, ubicada en el golfo homónimo y a unos 50 kilómetros al oeste-noroeste de Puerto Príncipe, es la mayor isla de Haití y forma parte del departamento del Oeste. Está habitada por decenas de miles de personas y su acceso suele realizarse por barco o aeronaves pequeñas, lo que la hace vulnerable a interrupciones de transporte y a limitaciones logísticas en seguridad y servicios.

El supuesto complot se conoció en un contexto de profunda crisis de seguridad en Haití, con una violencia de pandillas que ha forzado desplazamientos masivos y motivado medidas de emergencia, así como esfuerzos internacionales para apoyar a la Policía Nacional de Haití.

Las autoridades haitianas han declarado estados de emergencia y buscan reforzar capacidades de seguridad con entrenamiento en el exterior, mientras una misión respaldada por la ONU, liderada por policías kenianos, trabaja de manera limitada en el país.

En Estados Unidos, la figura penal utilizada por los fiscales —conspiración dentro del territorio estadounidense para cometer determinados delitos en el extranjero— exige, entre otros requisitos, la realización de al menos un acto manifiesto en territorio de Estados Unidos en apoyo del plan, de acuerdo con el manual del Departamento de Justicia. Esa disposición ha sido utilizada históricamente en tramas con componentes transnacionales.

La Guardia Costera y otras agencias analizan evidencias que incluyen comunicaciones, preparativos logísticos y supuestos intentos de alistamiento de terceros. La Fiscalía y el FBI han apuntado que los hechos, de ser probados, configurarían una conspiración de extrema violencia contra población civil en una isla haitiana. Por ahora, la defensa ha sostenido que se trataba de fantasías sin intención real de ejecutarlas, una tesis que deberá dilucidarse en tribunales.