¿Cómo se llamaba antes Tenochtitlán y cuál es el origen de su nombre?

¿Cómo se llamaba

Tenochtitlán fue mucho más que una ciudad antigua: representó el centro del poder mexica y una de las civilizaciones más importantes de Mesoamérica. Se levantó sobre un islote en medio del extenso Lago de Texcoco, donde floreció una cultura que llegó a gobernar a numerosos pueblos vecinos.

La historia de Tenochtitlán no comienza con la llegada de los conquistadores españoles, sino muchos años antes, cuando los mexicas iniciaron una larga travesía desde un lugar legendario conocido como Aztlán.

El primer nombre de Tenochtitlán

Según se cuenta en fuentes como el Códice Boturini, los mexicas partieron de su lugar de origen en el año 1116, conocido como el año uno-pedernal. Este códice ha sido clave para estudiar su recorrido y entender su llegada al centro del actual México.

Aztlán, que significa “Lugar de Garzas”, era una ciudad mítica cuya ubicación aún no se ha podido confirmar, aunque se sospecha que estaba al norte del país, incluso en la zona sur de lo que hoy es Estados Unidos.

Durante más de dos siglos, los mexicas recorrieron distintas regiones del actual territorio mexicano. En su camino visitaron sitios como Tula, Xaltocan, Pantitlán, Popotla y Chapultepec.

En total, su migración duró 210 años, guiados por el dios de la guerra, Huitzilopochtli, quien les encomendó encontrar el sitio correcto para establecerse. Su señal sería clara: un águila devorando una serpiente sobre un nopal.

Antes de ser la capital imperial conocida como Tenochtitlán, el sitio recibió otro nombre. En los primeros años de su establecimiento, los mexicas llamaron al lugar Cuauhmixtitlan, que en náhuatl significa “águila entre las nubes”.

Este dato está recogido en crónicas como la del historiador Fernando Alvarado Tezozómoc, quien relató en su obra Mexicayótl que la fundación de la ciudad ocurrió el 13 de marzo de 1325, aunque no todos los expertos coinciden con esta fecha exacta.

El surgimiento de Tenochtitlán y su significado

Más adelante, cuando los mexicas consolidaron su dominio, el nombre fue cambiado por decisión de su primer gran gobernante, Acamapichtli, quien ocupó el cargo de Huey Tlatoani entre los años 1376 y 1395.

Él decidió bautizar a la ciudad como Tenochtitlán, en honor al líder Tenoch, cuyo nombre significa “tuna de piedra”. Así nació formalmente el nombre con el que se conocería a esta gran urbe.

¿Quién fue Tenoch?

Tenoch fue un personaje clave durante la migración mexica. Se le conocía con el título de Cuauhtlahtoani, que se traduce como “el que habla como águila”, un puesto de liderazgo que precedía al del Tlatoani.

Fue el último en ejercer ese cargo antes de que se instaurara la figura del Huey Tlatoani. Su legado fue tan importante que Acamapichtli decidió renombrar la ciudad en su honor.

El impacto de Tenochtitlán en los españoles

Cuando Hernán Cortés y sus tropas llegaron al Valle de México el 8 de noviembre de 1519, quedaron completamente asombrados por lo que vieron. La ciudad era mucho más grande y organizada de lo que esperaban encontrar.

En ese momento gobernaba el tlatoani Moctezuma, quien recibió a los europeos en medio de un ambiente de sorpresa y tensión.

Según las crónicas, los soldados nunca habían visto una ciudad semejante. Se dice que en un día común podían circular hasta 60,000 canoas por los canales de la ciudad, conectando el centro con las orillas del lago.

También se mencionan más de cincuenta grandes edificios sobresaliendo entre casas de un solo piso, lo que daba un aspecto majestuoso y ordenado.

Todo esto se sumaba a la limpieza, el diseño urbano y la actividad social intensa que observaban los recién llegados.

La imagen de Tenochtitlán registrada por los españoles dejó una impresión en Europa. La ciudad era una verdadera metrópoli prehispánica, con sistemas de gobierno, comercio, religión y urbanismo avanzados.