Basado en hechos reales: Así creó Robert Louis Stevenson a Dr. Jekyll y Mr. Hyde
Robert Louis Stevenson, uno de los escritores más influyentes del siglo XIX, nació en Edimburgo, Escocia, un 13 de noviembre de 1850.
Autor de novelas de aventuras, relatos góticos, poesía y ensayos, su producción literaria marcó decisivamente la narrativa moderna.
Su figura, moldeada por una salud quebradiza y una vida nómada, dio lugar a una obra tan diversa como perdurable.
Único hijo del ingeniero de faros Thomas Stevenson y de Margaret Isabella Balfour, creció en un ambiente religioso y acomodado.

Stevenson junto a su madre y su padre en 1874. Foto: National Portrait Gallery.
Su infancia, plagada de enfermedades respiratorias, lo llevó a leer y escribir desde pequeño.
Aunque ingresó en la Universidad de Edimburgo para prepararse como ingeniero, tal como deseaba su familia, pronto se rebeló contra ese destino y pactó estudiar Derecho, carrera que concluyó sin intención de ejercer.
Durante su juventud se forjó como escritor mediante ejercicios de estilo en prosa y verso. Sus lecturas sobre los Covenanters (movimiento religioso y político escocés del siglo XVII que defendía un sistema de gobierno presbiteriano y se oponía a la interferencia del rey en los asuntos de la iglesia), inspiraron El levantamiento de Pentland, su primera publicación, realizada en 1866.
Un temperamento liberal y bohemio lo distanció de la rígida moral de su hogar, a la vez que entablaba amistades clave con intelectuales de la época como Sidney Colvin, Edmund Gosse y W. E. Henley, quienes influyeron significativamente en su evolución literaria.
La relación con la estadounidense Fanny Vandegrift Osbourne marcó otro punto de inflexión, con el cual Stevenson rompió cualquier arquetipo de la época, pues la siguió hasta California en 1879, enfermo, sin recursos y a pesar de la oposición de su familia a que tuviera una situación sentimental con una mujer casada, experiencia ardua que relató posteriormente en El emigrante aficionado (1895) y en A través de las llanuras (publicado por primera vez como artículos en una revista en 1883 y posteriormente recopilado en 1892 junto a otros ensayos).
Tras casarse en 1880, la pareja regresó a Escocia, inició una vida conjunta y, debido a la frágil salud del escritor, comenzó una larga etapa de desplazamientos por Europa.
Consagración literaria de Stevenson
En los primeros años de la década de 1880, Stevenson produjo algunas de sus obras más célebres, como La isla del tesoro (1883), surgida a partir de un juego con su hijastro Lloyd, se convirtió de inmediato en un referente absoluto de la novela de aventuras.
Poco después publicó El príncipe Otto (1885), Secuestrado (1886) y, ya hacia finales de la década, El amo de Ballantrae (1889).
Paralelamente, su faceta poética brilló en Un jardín de versos para niños, y su habilidad ensayística se consolidó con Virginibus Puerisque (1881).
Los constantes cambios de residencia, motivados por el clima y por la necesidad de cuidar su salud, lo llevaron a Suiza, Francia, Inglaterra y finalmente a los Mares del Sur.
Los viajes posteriores a 1888 dieron origen a una línea de escritura más observacional, plasmada en obras como En los mares del sur y Una nota a pie de página sobre la historia.

¿Cuál fue el origen de la novela «El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde»?
Entre todas las obras de Stevenson, ninguna alcanzó la proyección cultural de El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, publicada en1886.
La génesis del libro fue extraordinaria: Stevenson tuvo una pesadilla febril mientras se recuperaba de una enfermedad en 1885.
Al despertar, escribió de forma frenética el primer borrador. A pesar del entusiasmo del autor, Fanny Osbourne quedó horrorizada por ciertos elementos del texto y lo instó a quemarlo.
Él obedeció y lo reescribió desde cero en apenas tres días, trabajo que luego pulió hasta su publicación en enero de 1886.

Primera edición de la novela, en 1886. Foto: Raptis Rare Books.
La novela, breve pero profunda, explora la dualidad humana desde múltiples ángulos: moral, psicológico y científico.
El doctor Henry Jekyll, un renombrado médico londinense, descubre una fórmula capaz de separar sus impulsos nobles de los oscuros.
Surge así Edward Hyde, pequeño, violento y liberado de toda contención ética. El experimento, inicialmente controlado, degenera hasta que Hyde comete un asesinato.
A partir de entonces, Jekyll pierde la capacidad de elegir cuándo transformarse, lo que precipita su destrucción.
Stevenson construyó la historia como un misterio: los primeros lectores desconocían que Jekyll y Hyde eran la misma persona hasta el capítulo final.
Mediante narradores indirectos, testimonios y documentos, el autor crea un clima de inquietud creciente que culmina con la “Declaración completa del caso de Henry Jekyll”, una confesión que borra los límites entre ambas personalidades y deja incluso en duda quién escribe realmente el último párrafo.
El texto puede leerse como una advertencia moral victoriana sobre los peligros de la doble vida, tema que resonó en un Londres marcado por escándalos, hipocresía social y crímenes como los de Jack el Destripador, pero también como una exploración sorprendentemente moderna de la mente humana.
Stevenson conocía los debates contemporáneos sobre la “doble personalidad” y los estudios clínicos franceses que describían identidades divididas. Su relato sintetiza estas discusiones en una poderosa metáfora: la coexistencia de múltiples personalidades dentro de un mismo individuo.
El psicólogo F. W. H. Myers (poeta británico, clasicista, filólogo y fundador de la Society for Psychical Research), pionero en el estudio de la identidad, elogió la novela por su coherencia con los hallazgos más recientes de la psicología de la época.
La idea de que la mente humana es una “comunidad política de habitantes multifacéticos e independientes”, como escribe Jekyll, anticipa, en cierto modo, las teorías dinámicas que más tarde desarrollaría Sigmund Freud.
Robert Louis Stevenson murió el 3 de diciembre de 1894 a causa de un derrame cerebral mientras estaba en su casa en Vailima, Samoa (grupo de islas que pertenecen al archipiélago de la Polinesia, en el continente de Oceanía).
Había ido a Samoa en 1890 buscando un clima más saludable para sus problemas de salud crónicos y fue recibido con gran respeto por los locales, quienes lo apodaron «Tusitala» (el que cuenta historias). Falleció a la edad de 44 años.
