Banxico descarta que alza de impuestos a bebidas azucaradas y tabaco genere efectos de segundo orden
El alza de impuestos a la bebidas azucaradas y tabaco no generará efectos de segundo orden en el mercado mexicano en 2026, dijo Gabriel Cuadra, subgobernador del Banco de México (Banxico).
“La evidencia de episodios previos de aumentos de impuestos especiales apoya las implicaciones teóricas, (que mostraron que) no se generaron efectos de segundo orden y el efecto sobre la inflación fue transitorio”, dijo el economista durante el podcast Norte Económico de Grupo Financiero Banorte.
Uno pensaría que el encarecimiento de las bebidas azucaradas generaría un efecto sustitución, es es decir presionará los precios de otros bienes, como los refrescos de dieta, “pero eso no ocurrió”,
“Tampoco se afectaron los precios de bienes que no están relacionados con las bebidas azucaradas, bienes que no son sustitutos ni complementos de las bebidas azucaradas. Y esto último indica que no se presentaron efectos de segundo orden”, comentó el economista.
Cuando aparecen efectos de segundo orden en la economía por el aumento de impuestos se ve en una espiral inflacionaria, una alza de tasas de interés para frenar el alza de precios, así como un ajuste de las empresas en sus estrategias de precios para mantener márgenes.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aumentó el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas (refrescos) y tabaco en 2026 para desincentivar el consumo de los productos vinculados a problemas de salud pública.
Para 2026, la cuota del IEPS por litro de refresco y bebidas pasó de 1.64 pesos a 3.08 pesos por litro. Y el impuesto a tabacos labrados subió de una tasa ad valorem del 160 por ciento al 200 por ciento, que se aplica sobre el precio de venta.
El subgobernador del Banco de México recordó que los productos directamente afectados por los cambios impositivos representan 2.2 por ciento de la canasta del índice nacional de precios al consumidor (INPC), “lo que en principio limita el impacto directo del incremento de estos impuestos sobre la inflación subyacente y en consecuencia sobre la general”.
“Dentro de este conjunto de bienes, los que tienen un mayor peso en el INPC, son las bebidas saborizadas con 1.5 por ciento y después los bienes asociados al tabaco”, dijo Gabriel Cuadra.
El economista señaló que le parece oportuno en un primer momento comentar sobre las implicaciones teóricas de un aumento de impuestos sobre el nivel de precios y sobre la inflación.
Un impuesto en principio provocaría un cambio de una sola vez en el nivel del precio del bien o de los bienes gravados y en consecuencia también un cambio de una sola vez en el INPC, expresó.
“Sobre los efectos sobre la inflación tanto mensual como anual, pues estos serían de carácter transitorio”, detalló el subgobernador del Banco de México.
El impuesto se refleja en un incremento en la inflación mensual en el periodo en el cual se introduce el impuesto y ocurre el cambio en precios relativos, indicó.
“Después de este ajuste, la inflación mensual se normaliza en meses posteriores. Y en términos de la inflación anual, pues el impuesto también genera un efecto transitorio, pero este persiste aritméticamente durante el primer año posterior a la implementación del impuesto, después se disipa”, expresó el funcionario.
