Advierten sombrío panorama para la inversión pública en México
El Presupuesto de Egresos para 2026 prevé una inversión pública de 1 billón 267,000 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de 21% real respecto a 2025, pero no compensa la contracción observada este año, de acuerdo con un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
“Si bien para el ejercicio 2026 la inversión pública ascendería a 3.2% del PIB, con un crecimiento real del 21% respecto de 2025. Este aumento parece coyuntural, pues para 2030 la inversión pública se reduciría paulatinamente hasta alcanzar el 2.6% del PIB. Adicionalmente, comparado con la inversión pública de 2024, el monto de 2026 representaría una contracción de 6.5%”, expuso.
Explicó que la reducción en la inversión pública prevista para 2026-2030 está ligada al ajuste del déficit público.
Detalló que ese saldo negativo, medido a través de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), también experimentará una contracción, pasando de 4.1% del PIB en 2026 a 3.5% en 2027 y a 3% de 2028 en adelante, de acuerdo con los Criterios Generales de Política Económica 2026.
“Hacia el final del sexenio se aprecia una tendencia de reducción. El ajuste fiscal previsto también restringe la posibilidad de sostener altos niveles de inversión, afectando con ello las perspectivas de crecimiento de la economía”, manifestó.
Manifestó que la caída en la inversión pública tendrá efectos negativos en la productividad, el crecimiento económico, así como dudas sobre el financiamiento y la continuidad de las obras estratégicas planteadas por la administración de Claudia Sheinbaum.
El CIEP detalló que para 2026, del total de los recursos presupuestados para infraestructura, el 42.3% se destina a los proyectos prioritarios de la administración federal, entre los que destacan:
• Pemex, con el 46% del total de los proyectos
• Nuevos Trenes, con el 19.5%
• Proyectos en CFE, con el 11.4%
• Carreteras y Caminos, con el 5.1%
La concentración del gasto en 2026 para proyectos prioritarios en el sector energético y ferroviario, deja menos recursos para otros rubros que requieren nueva infraestructura como educación, salud, vivienda, lo que puede generar mayores rezagos de mantenimiento y capacidad instalada a partir de 2027, cuando la inversión pública disminuya, según la lectura del CIEP.
Respecto a los Pidiregas (mecanismo de financiamiento de obras públicas que se realiza con inversión del sector privado) y las Asociaciones Público Privada, el centro de investigación señaló que el gobierno federal prevé usar cada vez menos estos mecanismos de financiamiento.
Para 2026 el monto destinado a ambos esquemas cae 95% en términos reales y ante la debilidad de los ingresos públicos y el estrecho espacio fiscal del país, se requiere nuevas estrategias que impulsen proyectos de infraestructura pública, no sólo en materia de movilidad, sino también de agua, vivienda, seguridad y salud, entre otros.
Algunos de ellos, añadió el CIEP, posiblemente a través de mecanismos que permitan la participación privada o mixta.
“De no encontrar nuevos mecanismos que impulsen la inversión pública se seguirá limitando el crecimiento potencial del país en en el corto y mediano plazo”, aseveró.
